El Seprona de la Guardia Civil de Segovia incautó 203 helados y 10 kilos de carne caducada de un almacén de distribución, 114 kilos de alimentos no perecederos por carecer del obligatorio etiquetado en español y 24 botellas de vodka por no tener las reglamentarias precintas fiscales a las que obliga la normativa de Impuestos Especiales.

La retirada de estos productos del mercado, se llevó a cabo en el marco de la operación internacional Opson II en Segovia durante los meses de noviembre y diciembre dirigida por la Interpol y desarrollada en 30 países, según informaron hoy fuentes de la Subdelagación del Gobierno en Segovia.

Bajo el objetivo principal de controlar el comercio y distribución ilegal de productos alimenticios, el Seprona de la Comandancia de Segovia inspeccionó un total de 10 establecimientos, entre almacenes mayoristas de distribución de alimentos y tiendas de venta directa al consumidor, junto con los servicios de Inspección de Sanidad de la Junta de Castilla y León.

Se instruyeron las correspondientes denuncias que darán origen a expedientes sancionadores por parte de las Administraciones competentes.

Las tres líneas de actuación de la Operación Opson II han sido los controles de entrada de alimentos en las aduanas españolas, del transporte de los productos, y la inspección de los establecimientos dedicados a su comercio., El objetivo era concienciar a distribuidores y comerciantes de la necesidad de cumplir la normativa europea en materia de seguridad alimentaria, y al consumidor para que preste atención a los etiquetados y la calidad de los productos que adquiere.