Un total de 1.080 espectadores asistieron el pasado fin de semana a la iniciativa municipal ‘Microteatro en La Cárcel’, que permitió que seis celdas acogieran representaciones escénicas de varios minutos.

La antigua prisión provincial de Segovia, convertida en espacio cultural, acogió las creaciones de la asociación madrileña Microteatro por Dinero, y que se desarrollaron el viernes 14 y el sábado 15 de octubre. En total fueron 72 pases que registraron cada uno un lleno de 15 espectadores (el máximo permitido por sesión), lo que suma un cómputo global de 1.080 personas, según los datos facilitados hoy por el Ayuntamiento.

Este nuevo formato teatral que propone obras de corta duración (de no más de 15 minutos), representadas ante una audiencia pequeña, en espacios reducidos (en esta ocasión, las celdas de La Cárcel_Segovia Centro de Creación), se muestra como una modalidad que permite al público una gran flexibilidad a la hora de elegir qué obras quiere ver y en qué horarios quiere verlas; pero también como una fórmula que permite a más de mil personas disfrutar de esta oferta cultural, al contrario de lo que su reducido formato podría hacer pensar. También es un modelo que ha atraído en Segovia a diversos tipos de públicos, desde los de mayor edad hasta los más jóvenes.

La Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Segovia, promotora de la iniciativa, considera por tanto que esta primera edición de ‘Microteatro en La Cárcel’ ha sido un éxito. Por ese motivo, y con el objetivo de seguir programando en La Cárcel_Segovia Centro de Creación (www.lacarceldesegovia.com) el mejor arte contemporáneo, está negociando con el colectivo madrileño la repetición de esta experiencia varias veces al año. Asimismo, la voluntad de la Concejalía es incorporar trabajos creados en Segovia.

Esta es la primera vez que la Asociación Microteatro por Dinero ha llevado sus obras fuera de Madrid, donde comenzó a trabajar hace un año. Los actores y organizadores destacaron lo especial de representar las obras en un espacio como las celdas de esta antigua prisión, un lugar completamente aislado que amplifica el contacto entre los intérpretes y el público.