Los toros de la ganadería salmantina de Esteban Isidro han ofrecido bonitas carreras en el segundo encierro desarrollado en Cuéllar (Segovia) con motivo de sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario. Con una menor presencia de público y de caballos, la segunda jornada matutina deparó bellas imágenes, no generó dificultades a los encargados de conducir el encierro, y tampoco hubo que lamentar incidentes en la segunda jornada, según confirmó el cirujano de la plaza, el doctor Pablo Vázquez.

El encierro comenzó a las ocho de la mañana, cuando los animales salieron de los corrales situados junto al río Cega, con gran fuerza y encabezados por la manada de cabestros. El grupo se movió cohesionado todo el tramo de pinares y a ritmo lento, lo que permitió hacer un primer descanso en un claro de pinos, que en la jornada anterior no había sido posible.

De acuerdo con los responsables de la conducción por el campo, que dirigen José Mayoral y Pedro Caminero, el encaste San Atanasio que caracteriza a esta ganadería permite un mejor manejo en campo abierto.

Los pasos conocidos como de ‘las máquinas’ y ‘Botiller’ se realizó sin dificultades y de nuevo se llegó al descansadero situado en el páramo de la parte alta del pueblo, antes de la entrada de ‘El Embudo’. A las 9:30 horas comenzó el descenso del grupo en el que los toros tomaron la cabeza y fue precisa la intervención de los caballistas intentando sujetar a los primeros para evitar la descomposición del grupo.

Ya en las calles el encabezamiento lo fueron alternando toros y cabestros, pero sobre todo el encierro se caracterizó por marchar en un grupo alargado, pero sin descolgarse ningún toro. Con un paso firme y continuo, los toros marcharon separados algunos metros unos de otros. Así se mantuvieron claros durante gran parte del recorrido, lo que hizo que fueran muchos los corredores que disfrutaron con las carreras y repitieron con segundos toros aquellos cuyas fuerzas se lo permitían.

Finalmente, tras apenas dos minutos de recorrido urbano, entró en la plaza en primer lugar un cabestro y a continuación fueron llegando los bravos. Cerró el grupo el resto de la manada de mansos. Cuatro de los seis toros encerrados se quedaron el albero y tardaron algo más de tiempo en entrar en los chiqueros. Los toros serán lidiados por la tarde por los rejoneadores Pablo Hermoso de Mendoza, Leonardo Hernández, y Manuel Manzanares.