Sus Majestades los Reyes, Don Juan Carlos y Doña Sofía, visitaron hoy la ciudad de León donde participaron en diferentes actos, entre ellos la inauguración del recién remodelado Palacio del Conde Luna, que será sede de la Universidad de Washington en España, además de acudir a la Real Colegiata de San Isidoro, donde recibieron la Medalla de Oro de Castilla y León de manos del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera. La visita concluyó en el Auditorio ‘Ciudad de León’, donde impulsaron con su presencia la conmemoración del 1.100 Aniversario del Reino de León.

La visita dio comienzo a las 11.30 de la mañana con la inauguración del Palacio del Conde Luna, donde fueron recibidos por el presidente de la Junta; el presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo; y el alcalde de la ciudad, Francisco Fernández. Los monarcas recorrieron el interior del edificio, incluida la planta superior, en la que se ubica la sede de la Universidad de Washington, y donde pudieron saludar al los primeros estudiantes de la institución americana, antes de firmar en el Libro de Honor y acudir al salón en el que se encontraban los numerosos invitados asistentes al evento.

La siguiente parada tuvo lugar en la Real Colegiata de San Isidoro, lugar elegido para la entrega a don Juan Carlos y doña Sofía de la Medalla de Oro de Castilla y León, máxima distinción de la Comunidad, en reconocimiento a “los méritos” desempeñados por la Monarquía en la historia de España.

Con la entrega de este reconocimiento se cumple el acuerdo del Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León celebrado en diciembre de 2008 por el que se aprobaba la concesión de esta Medalla a los Reyes de España, Don Juan Carlos y Doña Sofía, en reconocimiento al “papel de primer orden” desempeñado en la historia reciente del país y que ha supuesto “30 años de progreso social, democrático y económico para la nación y, especialmente, para Castilla y León”.

El acuerdo de la Junta resaltaba “el pleno acierto y eficacia de los Reyes de España en el desempeño del esencial papel que la Constitución otorgó a la Corona, institución cuyo carácter integrador ha generado un amplio respaldo social a su labor, ha ejercido un papel moderador entre los poderes del Estado y ha contribuido al ejercicio de una democracia sin traumas”.

Para finalizar la jornada, los monarcas acudieron al acto solemne de conmemoración del 1.100 Aniversario del Reino de León, que tuvo lugar en el Auditorio ‘Ciudad de León’. En esta celebración, que los Reyes respaldaron con su presencia, Don Juan Carlos reconoció a León como cuna del parlamentarismo después de la celebración de las Cortes del año 1188, que supusieron “una visión incipiente de la democracia representativa” y que resultaron ser “un hito histórico para el tránsito a la modernidad”. El monarca destacó que hoy es un día “para sentirnos orgullosos” de que los orígenes del parlamentarismo en Europa “tuvieran su cuna en León”.

Don Juan Carlos evocó al año 1188, en el que la ‘curia regia’ se transformaría en unas Cortes “novedosas y abiertas a la voz de los ciudadanos” a convocatoria del Rey Alfonso IX. Según Don Juan Carlos, los Reinos medievales en España fueron “referentes históricos fundamentales”, y se refirió al Reino de León como “uno de los principales”.

También, el vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, afirmó que en el Reino de León puede encontrarse “un sólido y precoz antecedente” de lo que posteriormente ha sido el parlamentarismo español y europeo, y ubicó en León, y más concretamente “en su más milenaria historia, algunas de las raíces más profundas de la democracia”. Sin embargo, reconoció que no tiene sentido mostrar aprecio por los valores del pasado si no se proyectan “con decisión hacia nuestro presente y nuestro porvenir”. Por ello, aludió a las actividades organizadas con motivo del 1.100 Aniversario del Reino de León como la posibilidad de contar con “una ventana abierta a la memoria”. “A lo que somos y lo que podemos ser”, señaló.

 

Durante toda su visita, los Reyes estuvieron respaldados por cientos de leoneses que, pese al tiempo desapacible que se registró en la capital leonesa, acudieron a las inmediaciones del Palacio del Conde Luna, de la Real Colegiata de San Isidoro y del Auditorio ‘Ciudad de León’ para mostrar su cariño a los monarcas durante toda su estancia.