El sector de la agricultura ecológica de Castilla y León, que conforman 600 productores y 120 transformadores, reclaman más apoyo institucional, especialmente, a la Junta y apuesta por canales de venta directa al consumidor, como el mercadillo que se celebra hoy en la plaza de España de Valladolid. Esta estrategia de comercialización persigue evitar que los precios se multipliquen en las grandes superficies debido a los márgenes que aplica la cadena de distribución.

La Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) y el Consejo de Regulador de Agricultura Ecológica de la Comunidad han organizado, con el apoyo por cuarto año un mercado de alimentos ecológicos en la ciudad de Valladolid para que los ciudadanos conozcan la variedad de productos existentes en zonas próximas. Un total de 25 productores ofrece miel, pan, chocolate, hortalizas, mermeladas y derivados lácteos, sobre todo, quesos de oveja.

El presidente de UCCL en Valladolid, Ignacio Arias, exigió al Ejecutivo autonómico más apoyo para el sector ecológico ya que en su opinión Castilla y León se encuentra “a la cola” puesto que representa el 0,006 por ciento dentro del sector primario, mientras que en autonomías como Andalucía ese porcentaje se eleva hasta el 18 por ciento. La media nacional, según el dirigente agrario, ronda el dos por ciento.

También, sostuvo que se está produciendo un despegue “impresionante” en otras autonomías, mientras en Castilla y León el avance es más lento. No obstante, destacó que la ciudad de Valladolid cuenta ya con seis tiendas de productos ecológicos y comentó que el Consejo ofrece la posibilidad de formar grupos de consumidores para realizar un pedido conjunto, lo que les permite acceder a estos alimentos. Además, destacó que las personas con sensibilidad química múltiple se han convertido en los principales demandantes.

La crisis agraria, que evidencian las organizaciones de productores, adquiere en este sector una doble dimensión, según Ignacio Arias. Al los bajos precios que se pagan en origen se suma unos niveles bajos de producción de la agricultura ecológica. Por ello, algunos productores que colocaron su puesto hoy en Valladolid aseguraron sentirse “discriminados” y “desprotegidos”, aunque valoraron la fidelidad por parte de los consumidores. Además, explicaron que recorren un gran número de localidades para participar en mercadillos con el objetivo de aumentar sus ventas.

Por su parte, el presidente del Consejo de Agricultura Ecológica, Juan Senovilla, insistió en que este sector representa un modelo de producción diferenciado del habitual y subrayó las dificultades de la apicultura ya que debe las colmenas deben estar situadas en parajes alejados de zonas industriales o urbanas que supongan un foco de contaminación. Lo mismo ocurre, dijo, con la producción ganadera de ovina, que concentran Ávila, Segovia, Zamora, León y Burgos, debido a la calidad de los pastos. También, en las últimas dos provincias destaca el caprino.

Ávila capitanea la producción de carne de vacuno. No obstante, el dominio en la producción ecológica corresponde a los herbáceos de secano (cereal) -30.000 hectáreas-, que se consume en zonas próximas. Por el contrario, el sector vinícola presenta “buenas perspectivas de exportación”, sobre todo, hacia Estados Unidos, Japón y centroeuropa. Otra de las áreas importante en Castilla y León es la huerta, que ha generado industria transformadora, que también apuesta por las infusiones y la producción de marisco en piscifactorías.

¿Mas caros?

Sandía a un euro el kilogramo, pimientos verdes o tomates de secano a dos euros el kilo, zanahorias a 1,7, berenjenas a 2,2 euros… ¿Son más caros los productos ecológicos?, sus vendedores niegan esta idea extendida entre muchos clientes, si bien destacaron que cuando los prueban su paladar les invita a seguir consumiéndolos. La calidad es el elemento que exhiben para convencer a los compradores. En Castilla y León, no sólo se produce pan y vino ecológico, también miel, legumbres, derivados lácteos, cosméticos o dulces.