Pedro Arahuetes García (Segovia, 1958) batía el pasado 3 de diciembre el récord de permanencia de 10 años, 5 meses y 19 días en la Alcaldía que ostentaba Andrés Reguera Antón desde 1947. De ello presume especialmente por gobernar bajo las siglas del PSOE en una ciudad que considera “de derechas”, aunque sin afiliarse al partido que representa. Asegura que sólo le motivaría dejar de ser independiente si quisiera “avanzar” en su carrera más allá del ámbito municipal, “pero entonces tendría que ser más manso”, afirma en esta entrevista concedida a Ical. Quizá por ello se permite instar a los partidos políticos en general, sin apuntar a ninguno en concreto, a “hacer grandes depuraciones de amiguismos y reflexionar sobre las personas que designan para cargos institucionales”. Meses atrás decía que si tuviera que decidir ya continuar o no en política, lo dejaba, pero hoy ya no lo tiene tan claro.

¿Cómo ve el año que termina?

Creo que muy positivo. Después de más de 900 actuaciones de impulso político desarrolladas en la ciudad de Segovia entre todas las concejalías es para estar muy satisfecho, sobre todo teniendo en cuenta que a pesar de los recortes de la Administración central y de la autonómica hemos mantenido e incluso incrementado algunos de nuestros proyectos y actuaciones. Por todo ello creo que es para estar orgulloso de mi equipo, que ha sabido estar ante estas situaciones y además de una manera muy activa.

¿Podría destacar tres de las 923 que calculan que han llevado a cabo?

Pues es muy difícil. Destacar dos o tres de entre todas las concejalías es muy complicado. No lo voy a hacer porque no quiero que nadie se sienta discriminado con lo que pueda decir. Yo estoy satisfecho de todas y cada una de las concejalías y de los dos, tres o cuatro proyectos importantes que ha desarrollado cada una de ellas.

¿Quizá las actuaciones de algún área en concreto, las políticas de empleo, por ejemplo?

Lo que pasa es que ahora mismo hay concejalías que están más de moda, por decirlo de alguna manera, como es la de Empleo, Desarrollo y Tecnología, que evidentemente es una que se mira mucho ahora. Sí que es cierto que por ella han pasado más de 5.000 personas entre cursos de formación, trabajadores, etcétera, y que hemos invertido más de un millón de euros en sus políticas, pero también es cierto que la de Juventud y Educación ha tenido una gran capacidad de actuación, y la de Deportes, la de Cultura… Si miramos una por una, todas han desarrollado proyectos importantes y un muy buen trabajo.

¿Cuáles son los objetivos y prioridades para 2014?

En líneas generales se trata de continuar manteniendo todos los programas y proyectos. En la época en la que estamos, en la que el Gobierno de España nos impide crecer por la regla de gasto mientras tienes que asumir el aumento de gastos año tras año, mantener los mismos proyectos que veníamos desarrollando en 2012 y 2013 supone ya un esfuerzo importante. Y por tanto vamos a seguir desarrollando las mismas políticas, tanto en materia de empleo como de cultura, deportes, medio ambiente, etcétera. Sí que es cierto que en 2014 verán la luz proyectos que se han venido desarrollando en años anteriores como el albergue de peregrinos de Zamarramala, el edificio de emprendedores del Círculo de las Artes y la Tecnología, el pabellón del colegio Peñascal, la Ciudad Deportiva de la Albuera… Es decir, que son proyectos que han venido de años atrás, pero que se podrán empezar a disfrutar en 2014.

¿El CAT vuelve a ser el principal proyecto?

Sí, ése y también la Ciudad Deportiva, que se va a terminar. No olvidemos que tiene un coste de cinco o seis millones de euros y va a suponer una importante renovación en el mundo deportivo, a la vez que permite impulsar la actividad deportiva a través de una remodelación de la ciudad. En cuanto al edificio de emprendedores del CAT, inicialmente estaba previsto acabarlo para agosto de 2013 pero por circunstancias ajenas a nuestra voluntad, como es la quiebra de Volconsa, no se ha podido hacer. Lo que sí es seguro es que se terminará en 2014.

¿Ha leído en algún momento de los últimos dos años y medio el programa con el que ganó las elecciones de 2011?

El programa electoral se desarrolla en un momento determinado y luego hay que ir adecuándolo lógicamente a cada situación, porque uno piensa lo que puede hacer dentro de lo que es el momento en el que lo piensa y luego las situaciones van cambiando. Nadie pensaba que iba a llegar el Gobierno de España y nos iba a aplicar la regla de gasto, y no solo para no tener déficit, tampoco capacidad de inversión. Todas estas situaciones obligan a retrasar lo que tú pensabas en el año 2011 o incluso a desechar algunas actuaciones si realmente consideramos que en la situación actual son ya inviables.

¿Pero lo ha releído?

No, de momento tenemos un proyecto encima de la mesa y lo vamos ejecutando. Y como no vamos a desarrollar nuevas iniciativas porque sabemos que no tenemos capacidad económica para hacerlo, y tampoco necesitamos releer, tenemos que seguir impulsando nuestras políticas en este caso sobre todo a nivel social, económico y cultural, que es lo que mueve la ciudad. Tenemos unas patas muy claras: el turismo, la cultura y también en este caso las políticas generadoras de empleo. A través de esas tres patas es como tenemos que seguir trabajando, y por tanto yo creo que el programa electoral lo vamos a ir cumpliendo dentro de esa dinámica.

Como alcalde y abogado, ¿qué opinión tiene del trabajo de las instituciones y la Justicia contra la corrupción?

Pues la Justicia siempre ha sido lenta, no es nada nuevo, pero creo que al final llega. No hay que tener prisa, hay que confiar siempre en la Justicia porque además, nos guste o no, no tenemos otro remedio. En un Estado democrático y de derecho la Justicia desarrolla un papel muy importante. Lo que no hay que tener es prisa, y sí poner en manos de la Justicia todas las irregularidades y actos delictivos que pueda haber de cualquier tipo. Y después, esperar también que tanto las fiscalías como los juzgados desarrollen su trabajo. Yo tengo plena confianza en los juzgados, en los jueces, y yo creo que al final van a conseguir combatir los casos de corrupción y abusos que hayan podido existir en España.

¿Y el papel de las instituciones en este caso?

Las instituciones tenemos que intentar estar a la altura. Creo que a nivel institucional los partidos políticos deberían hacer una seria reflexión sobre las personas que están designadas para ocupar esos cargos institucionales y hacer una fuerte depuración dentro de esas designaciones. Es decir, que en política no todo vale, hay que hacer grandes depuraciones de amiguismos para no desarrollar estas políticas de intentar escudar o esquivar ciertas actuaciones. Y por tanto dentro de las instituciones, aparte de colaborar con la Justicia, por supuesto, tenemos que obligarnos a que las personas que estemos al frente de ellas seamos capaces de transmitir esa imagen de seriedad, rigurosidad, honradez y honestidad que debemos.

¿Quién la hace la paga?

Es lo lógico, debe de ser así, evidentemente…

Aboga por una regeneración política e institucional a todos los niveles, ¿pero eso incluye al Ayuntamiento de Segovia?

Bueno, si yo viera que aquí hay cualquier manejo al que hubiera que meter mano evidentemente también, pero ahora mismo el Ayuntamiento de Segovia como institución está perfectamente gobernada. Así es bajo mi punto de vista, a lo mejor como estoy dentro tengo una percepción distinta… No he visto ninguna fisura de ningún tipo y le puedo asegurar que no tengo ninguna percepción de que haya ninguna anomalía en el Ayuntamiento de Segovia.

¿Usted está imputado o ha sido llamado a declarar como imputado por el caso de las retribuciones millonarias a directivos de Caja Segovia?

No, a día de hoy yo no estoy imputado, y si lo estoy yo no lo sé. Yo también lo he leído, pero insisto en que a día de hoy ni estoy imputado ni he sido llamado a declarar como tal, que son dos cosas distintas.

¿Confía en que la Justicia depure responsabilidades en el caso Caja Segovia?

Espero que sea así, si es que las ha habido.

¿Cómo cree que terminará?

Es imposible saberlo, hay que confiar en el juez y en los fiscales, y que ellos hagan su trabajo.

2014 será su último ejercicio completo como alcalde, a menos que se presente de nuevo y gane en 2015, claro. ¿Se ve de retirada y vuelta a su despacho profesional?

Yo me veo que en 2014 tengo que cumplir un cometido, que es el de seguir siendo alcalde de esta ciudad y ejecutar el presupuesto de 2014. Y el planteamiento de mi retiro o no, de mi continuidad o no, será a partir de 2015. Pero vamos, no me importa dejar la Alcaldía, igual que tampoco me importa continuar. Esa será una decisión personal que tomaré en un momento determinado y me veo en los dos sitios, me veo continuando como alcalde y me veo yéndome a mi despacho a ejercer como abogado. Pero como no tengo que decidir hasta dentro de un año, no sabemos lo que va a pasar hasta entonces.

¿Se parece en algo el alcalde que está siendo con el que esperaba ser cuando decidió optar al cargo en 2003?

Está siendo bastante mejor, pero no por el alcalde, sino por el equipo. La capacidad de trabajo, de actuación y criterio que se ha desarrollado en los últimos diez años en la ciudad de Segovia ha sido impresionante. Yo como alcalde no creía que fuéramos capaces de semejante transformación, y por tanto mis expectativas de 2003 se han cumplido con creces, pero además hace ya tiempo. Estoy muy satisfecho del trabajo, muy satisfecho del equipo que desarrolla ese trabajo y, por tanto, estoy encantado de ser de alguna manera el impulsor, aunque luego el trabajo lo hacen ellos básicamente.

¿Cree que Segovia también tiene esa percepción?

La gente sabe perfectamente quién es el alcalde y los miembros del equipo de Gobierno. Esto es una ciudad pequeña en la que nos conocemos todos. Aquí todos somos segovianos, salimos todos los días a la calle, nos juntamos con nuestros amigos, familiares y las personas que viven en esta ciudad y todos conocemos perfectamente cuál es la opinión. Y evidentemente, yo creo que es muy favorable no solo al alcalde, sino a todo el equipo de Gobierno. No lo digo porque yo sea el alcalde, sino porque realmente es así, se ha transformado la ciudad y eso la gente lo valora. Y en una ciudad que es básicamente de derechas, que tiene un voto muy de derechas en las elecciones nacionales, donde vemos que el Partido Popular saca al Partido Socialista 20 puntos, resulta que en las elecciones locales andamos siempre voto arriba voto abajo. Eso significa que la gente valora el trabajo y la actividad que desarrollamos, y que no es básicamente un criterio político el que tiene a la hora de votar. Esa es la mejor valoración que puede tener cualquier persona: sabiendo que hay 20 puntos de diferencia entre unas elecciones y otras, creo que con eso hemos dicho absolutamente todo.

¿Y a nivel autonómico y nacional qué imagen cree que proyecta?

Yo creo que tampoco tengo imagen a nivel autonómico y nacional. Quiero decir que tengo una imagen local, soy muy localista, no un político que me haya exhibido a nivel autonómico ni nacional. Dentro de lo que es la Junta saben que soy un alcalde muy reivindicativo, que no me callo y digo las cosas como las pienso y como las siento, y da igual a quién pueda molestar. Sé que políticamente no soy correcto para ellos, que les gustaría que fuera más tranquilo, más pausado, menos crítico en mis manifestaciones, pero no voy a cambiar, soy así. Y a nivel nacional tampoco tengo una proyección: salvo los contactos que pueda tener a nivel de Ministerio o de instituciones públicas nacionales no tengo mayor relación, y yo creo que la idea que tienen que tener mía es la de un alcalde que defiende los intereses de su ciudad y que está permanentemente luchando por sacar proyectos para esta ciudad.

Aunque las diferencias ideológicas sean manifiestas, el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, por ejemplo, también comparte con usted algunos de esos rasgos…

A mí no me gusta compararme, yo no me meto con el alcalde de Valladolid, él tiene que defender sus intereses, es como es, y yo soy como soy y defiendo los míos.

El hecho de ser independiente, de no estar afiliado al PSOE, quizá le da en ese sentido mayor libertad…

La independencia no la da la afiliación, la da la cabeza, la persona. Si yo estuviera afiliado al Partido Socialista, que podría estarlo, sería exactamente igual. Lo único que me podría motivar a afiliarme es si tuviera realmente algún interés político en avanzar en mi carrera, entonces tendría que ser más manso, más institucional, más orgánico, pero entonces ya no sería Pedro Arahuetes, sería ‘Juan López’, no yo. Yo nunca soy manso, nunca me callo, nunca intento caer bien donde estoy, simplemente intento ser yo y hacer lo que considero que tengo que hacer.

¿Lleva la cuenta de la cantidad de veces que le ha pedido el PSOE que se afilie?

Imposible llevarla, pero ellos ya saben que no me voy a afiliar.

¿Se afiliará cuando deje de ser alcalde?

Podría ser, pero de momento no tengo intención.

¿Votaba al PSOE antes de acceder al cargo?

Yo siempre he sido de una tendencia más progresista y por tanto mis tendencias eran en ese sentido. El voto es secreto.

¿Y le votará después de dejarlo?

Como digo, el voto es secreto.