Este martes, los grupos políticos debatirán y decidirán con su voto, en el Pleno del Congreso, la toma en consideración de la Proposición de Ley que, si prospera en su redacción actual, impondrá la prohibición total de fumar en los 360.000 establecimientos de restaurantes, cafeterías y bares.

Ante esta situación, desde la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos y en coordinación con el resto de las 74 Asociaciones que integran la Federación Española de Hostelería, se ha hecho una denuncia pública en relación a los daños que puede causar dicha medida. En el documento se manifiesta que la “prohibición total y ahora mismo” es una medida radical y extrema que, de llevarse a efecto, provocará graves pérdidas para las empresas y el empleo del sector. Las pérdidas por la prohibición total se sumarán a las causadas por la crisis y harán que la situación resulte absolutamente insostenible para miles de empresas que, ante la caída de las ventas, se verán obligadas al cierre o a reducir plantilla. Añaden que «los daños afectarán sobre todo a las empresas más débiles y con mayores problemas en estos momentos, como son las microempresas y negocios familiares que conforman la mayoría del sector».

En este sentido, se afirma que la prohibición total de fumar en la hostelería «es una medida radical y extrema que solamente se ha impuesto en 3 de los 27 países de la Unión Europea (Irlanda en 2004, Reino Unido en 2008 y Chipre en 2010)». Los hosteleros manifiestan que en los 24 países restantes se permiten zonas de fumadores y no fumadores, y en algunos existe un modelo muy similar al actualmente vigente en España: «Y ésto es así no porque estos países (Alemania, Austria, Holanda, Bélgica, Suecia, etc.) valoren menos la salud pública, sino porque han valorado el coste que la súbita implantación de la prohibición total de fumar tiene en su hostelería y en el conjunto de su economía y han optado por un proceso de restricción progresiva».

Según señalan desde las Agrupaciones, el Ministerio de Sanidad, impulsor de esta Proposición de Ley, se ha negado sistemáticamente a aceptar las valoraciones de los hosteleros y ha insistido en que las empresas de hostelería no van sufrir pérdidas, sino que, al contrario, van a aumentar su negocio, porque así ha ocurrido en otros países donde se ha impuesto la prohibición total.

En esta línea, los hosteleros argumenan que «no ha ocurrido eso en Irlanda, donde los bares y restaurantes han sufrido pérdidas muy graves en el número de establecimientos de bares y restaurantes, y también en la facturación y en el empleo. Tampoco ha ocurrido eso en el Reino Unido, donde desde que se impuso la prohibición total se está cerrando un gran número de pubs, como nunca antes en su historia». Y añaden que, «por negarse a aceptar lo que los hosteleros hemos venido diciendo, el Ministerio también se negó a reconocer públicamente que la prohibición total sólo se había impuesto en una exigua minoría de los países de la Unión Europea»

Desde las Agrupaciones de Hosteleros se mantiene que el Ministerio se ha opuesto a la petición de los hosteleros para que –dado que no daba crédito a sus valoraciones— desde el propio Gobierno de España se hiciera un estudio del impacto económico de la aplicación de la prohibición total, como también se ha pedido desde otros grupos políticos: «Negarse a realizar este estudio para detectar las posibles pérdidas es una irresponsabilidad y un error que no sólo puede arruinar a miles de pequeñas empresas de hostelería, con la consiguiente pérdidas de empleo, sino que también, en estos momentos de crisis general, puede traer muy graves consecuencias para la economía de España, dado el peso que el sector tiene en el conjunto del sistema (el 6 % del PIB)».

Por todo ello, los hosteleros quieren transmitir a los grupos parlamentarios que pese a su oposición a la “prohibición total y ahora mismo”, comparten con todos ellos el objetivo último de una hostelería libre de humos en una sociedad libre de humos y están dispuestos a avanzar en la lucha contra el tabaquismo y mejorar los espacios sin humo dentro de los establecimientos de hostelería, pero no de la manera tan radical que se pretende, ni en este momento de profunda crisis.

Los hosteleron piden que en vez de la “prohibición total y ahora mismo” que se contiene en la Proposición de Ley que se somete a toma de consideración, se promuevan iniciativas legislativas que introduzcan fórmulas que progresivamente vayan ampliando los espacios sin humos en la sociedad y en la hostelería, en una línea como la que mayoritariamente existe en la U.E.