El Informe de Resultados sobre la Corresponsabilidad Doméstica de los Varones en Castilla y León asegura que un 72,5 por ciento de los hombres de la Comunidad asume algún tipo de tarea doméstica en corresponsabilidad, durante un promedio de 9,3 horas semanales, frente a las 20,5 horas a la semana que dedican las mujeres a este tipo de trabajos. La directora general de la Mujer, Alicia García Rodríguez, presentó hoy en Santiago de Compostela el informe, así como el estudio ‘El papel de los hombres en los organismos de igualdad: características, valoraciones y demandas’.

La realización de ambos documentos se enmarca en el Proyecto ‘Ellos También’, una iniciativa pionera en políticas de igualdad que llevan a cabo de forma conjunta la Junta de Castilla y León, la Xunta de Galicia y la Región Norte de Portugal y cuyo objetivo es “lograr la plena equiparación entre sexos con la implicación de los hombres en el ámbito de la igualdad y de la conciliación familiar y laboral”, señala un comunicado.

El estudio desglosa las tareas domésticas, y constata que realizar la compra, hacer las camas, limpiar la cocina y ordenar son las labores más asumidas por los hombres, mientras que planchar, lavar la ropa y limpiar los baños son las menos puestas en práctica.

En cuanto a la autoconcienciación para llevar a cabo tareas domésticas, trabajos de mantenimiento y obligaciones familiares, los encuestados asumen como tareas el mantenimiento del cuidado de la huerta o jardín, el mantenimiento el automóvil, doméstico y el cuidado de los niños, frente al cuidado de la ropa o las labores de cocina, actividades percibidas como más ajenas.

Por tramos de edad, el mayor nivel de asunción de responsabilidades se concentra entre los 30 y los 59 años -especialmente hasta los 44, periodo predominante en la crianza de hijos-. Por otro lado y en términos generales, a mayor nivel académico se proyecta una creciente asunción de responsabilidades. Asimismo, los hombres que viven en hogares de pareja asumen en mayor medida responsabilidades, especialmente si hay descendientes en el hogar.

El informe concluye que “todavía existe un claro desequilibrio en el reparto de las tareas domésticas entre mujeres y hombres, por lo que es necesario articular políticas específicas para implicar a los hombres en la conciliación”.

 

Sensibilización

Los encuestados apuntan que la sensibilización con los problemas de desigualdad es el principal requisito que deben reunir los hombres que quieran incorporarse profesionalmente a un organismo de igualdad. Asimismo, tres de cada cuatro creen que se hace una valoración social inadecuada o inexistente del papel de los hombres en estos organismos.

Asimismo, la mitad de los profesionales certifica la existencia en la administración de mecanismos que facilitan el intercambio de información y de experiencias.

Por otra parte, la mayoría de los encuestados se muestra de acuerdo con que repartir responsabilidades implica avanzar en corresponsabilidad social y familiar; un mismo puesto en las administraciones públicas con las mismas responsabilidades tiene diferente consideración según sea desempeñado por un hombre o una mujer; el permiso de maternidad y paternidad deberían durar lo mismo; y los hombres han de asumir su responsabilidad, individual y colectiva, ante los efectos que ha podido producir históricamente la hegemonía de la identidad masculina tradicional

 

Estudio pionero

El objetivo de este estudio es conocer las valoraciones y demandas en materia de igualdad de oportunidades de los hombres que ocupan puestos decisorios y/o de libre designación en los organismos de igualdad de España y Portugal. Se trata de un estudio “pionero” en España que sienta las bases para continuar profundizando en la contribución de los hombres a la igualdad de oportunidades.

Para la elaboración del estudio se ha consultado a los 21 organismos de igualdad existentes en España y Portugal sobre la presencia de hombres en puestos de libre designación y, en caso positivo, se ha realizado un cuestionario a estas personas. El trabajo se ha completado con un cuestionario a hombres en puestos decisorios de estos organismos de igualdad pero no de designación directa.

Cabe destacar que el perfil medio de los encuestados es de un hombre de 43,4 años de edad, con un grado superior de formación (licenciado y doctores), que desarrolla preferentemente su actividad en el área de estudios y planes de igualdad y violencia de género.