El fuerte que ha registrado Segovia ha provocado  daños en la capital y en la provincia, donde se vieron afectados construcciones, vehículos e instalaciones. Además, ha obligado a desalojar el centro comercial Luz de Castilla, donde numerosos vehículos sufrieron daños al desprenderse chapas y levantarse las marquesinas de los aparcamientos. Fuentes sanitarias señalaron que no se produjeron daños personales, al menos hasta la caída de la tarde. Sin embargo, fueron numerosos los daños en vehículos, en viviendas y en mobiliario urbano.

La Policía Local de Segovia tuvo que cortar al tránsito la calle Real, la principal avenida comercial de la ciudad, por la caída de tejas desde los inmuebles. También se produjeron algunos desprendimientos de fachadas y fue preciso retirar antenas y canalones que quedaron colgando.

Numerosas vallas publicitarias también fueron derribadas y algunas cayeron sobre las vías públicas, de modo que interrumpió el tráfico en diferentes lugares de la ciudad. También cayeron algunos árboles sobre calles como la Avenida de San Rafael, en plazas y jardines. Algunos de ellos quedaron sobre vehículos e incluso sobre viviendas.

Igualmente se desprendieron carteles publicitarios y farolas, así como postes de suministro eléctrico y telefónico.

Todo ello llevó a que tanto bomberos como la Policía Local tuvieran que redoblar esfuerzos y requerir refuerzos con personal de guardia con el fin de atender las llamadas recibidas, que desde el Ayuntamiento no habían contabilizado aún a última hora de la tarde.

Sin turismo

Algunos de los principales monumentos de la ciudad se cerraron al público, como el Alcázar, que a las seis de la tarde dejó de recibir visitas para evitar daños a los turistas. Todo el recinto se clausuró por el riesgo de caída de árboles y de tejas.

Además el personal de la empresa de limpieza FCC tuvo que adelantar el trabajo para retirar los numerosos contenedores de basura que fueron desplazados de su sitio e incluso volcados. Los empleados de Telefónica también debieron acudir a restaurar los tendidos que quedaron en el suelo a causa del vendaval. La Guardia Civil de Tráfico llegó a cortar la circulación en algunos puntos por el riesgo de caída de tendidos eléctricos, como en la carretera CL-605, entre Segovia y Valverde del Majano.

El aire derribó también una parte de la tapia del Parque y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados (PCMSA), también conocido como Base Mixta, donde quedaron al descubierto las instalaciones militares, donde se encuentran carros de combate. Otro muro que se cayó fue el de la nueva estación del AVE, aunque fuentes de Renfe señalaron que los servicios no se vieron interrumpidos, informa Ical.

Numerosos pueblos de la provincia quedaron sin suministro eléctrico y el fuerte viento arrastró arena y piedras en algunos puntos de la provincia, impidiendo la visibilidad en algunas carreteras. Algunos conductores sufrieron roturas de lunas en sus vehículos a consecuencia de las piedras arrastradas, así como de las tejas desprendidas de los tejados. En el Hospital General se cayeron algunos carteles publicitarios que golpearon vehículos e incluso a una de las ambulancias.