La noticia ha ido saltando como un goteo, en diferentes puntos de España y, en Segovia, el alcalde Pedro Arahuetes y la senadora Beatriz Escudero, además de otros miembros del PSOE, han reclamado transparencia y conocer las imdemnizaciones que han recibido los directivos de Caja Segovia, en el proceso de integración con Bankia y que ha propiciado la jubilación de 150 personas. Así, en las últimas fechas, se ha especulado sobre los millones que, en concreto, el exdirector general, Manuel Escribano, había recibido tras jubilarse de Caja Segovia, el pasado mes de enero.

Ahora, a través de un comunicado, la entidad financiera ha aclarado a través de un comunicado los siguientes puntos:

· Ni Manuel Escribano Soto, ni persona alguna del equipo directivo de Caja Segovia han percibido ni percibirán cantidad alguna en concepto de inmemniación con motivo de la prejubilación. 

– En Caja Segovia se vienen realizando desde 19966 programas de prejubilación, aprobados por unanimidad por los órganso de Gobierno, habiéndose acogido a los mismos cerca de 150 empleados. Entre ellos, el ex Director General, Manuel Escribano Soto, quien, con carácter de pagos mensuales, tiene reconocidos el 74,7% de sus emolumentos hasta la edad ordinaria de jubilación, en concordancia con el sistema aplicado al resto de la plantilla.

– En todo momento se han auditado, recurrentemente, las Cuentas de la Entidad en los ámbitos generales y, de forma particular en cumplimiento de las normas de transparencia, los sistemas retributivos, destacando que no se han manifestado salvedades sobre las políticas retributivas de la Entidad; como ha quedado constatado en la Comisión Retribuciones, Consejo de Administración y Comisión de Control de la Entidad.

 

¿Qué se desprende del comunicado?

El comunidado, que fue enviado a todos los medios de comunicación, pone de manifiesto varios puntos que contrastan con las peticiones de transparencia. Así, según asegura, los órganos de Gobierno (donde están presentes tanto PSOE como PP) sí conocen el sistema de retribuciones de las prejubilaciones, iniciadas en 1996, y cuyos beneficiarios reciben una cantidad «pactada» y en base a su salario «acorde al sistema aplicado al resto de la plantilla», apunta la Caja en el caso de Escribano por lo que, a falta de que sea detallado y de conocer las reacciones de esta información, el concepto cobrado no es por indeminización, sí por prejubilación, y es mayor o menos dependiendo del salario bruto de los trabajadores.