Las calles de Segovia se llenaron de miles de fieles este mediodía para rememorar la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén a lomos de la tradicional ‘borriquilla’, que marca el comienzo de las celebraciones religiosas de Semana Santa. Un año más, los niños fueron los protagonistas del Domingo de Ramos, que junto a la música de cornetas y tambores acompañaron a los cofrades y pasos en su periplo por Castilla y León. El día soleado y las buenas condiciones meteorológicas favorecieron la afluencia de los devotos de la Comunidad, que respondieron de forma multitudinaria.

Tras la bendición de los ramos en la iglesia de San Miguel, la procesión de ‘Las Palmas’ se dirigió hacia la catedral, donde el obispo Ángel Rubio Castro ofició la liturgia. Posteriormente, los niños de colegios, parroquias y cofradías acompañaron al paso de Jesús entrando en Jerusalén, imagen creada por el escultor leonés José María García Moro en 1964 y que fue restaurada hace 14 años. La Unión Musical de Segovia y las autoridades locales acompañaron a la procesión, que recorrió la Plaza Mayor, la calle Cronista Lecea, las plazas del Seminario y de los Espejos y la calle José Canalejas.