Las nubes mancharon el cielo de Villalar durante toda la jornada, pero no pudieron ni con la fuerza de un sol de finales de abril ni con las ganas de fiesta de las más de 20.500 personas congregadas en la campa y las calles de la localidad de los comuneros, según cifras facilitadas por la Delegación del Gobierno en Castilla y León.

La música de dulzaineros, redoblantes y grupos se mezcló en el ambiente con el olor a churros y chorizo frito, los gritos de niños y jóvenes y el ondear de banderas de partidos y colectivos, además de la de la Comunidad, desde primera hora de la mañana de una jornada que transcurrió sin incidentes.

El comienzo de la cita fue para los políticos, especialmente para el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien a las diez en punto de la mañana apareció en la Plaza Mayor de la localidad. Su presencia espoleó la atención de los diversos grupos que aprovecharon el Día de la Comunidad para hacer sus reivindicaciones, la Plataforma Antinuclear de Tierra de Campos, los afectados por el ERE de Nissan de Ávila y los agricultores del Polígono Canal de Castilla, que acompañaron con pitadas, gritos y alguna que otra increpación al séquito del presidente hasta su llegada a la Casa de Cultura de Villalar, donde inauguró la exposición ‘Ritos y tradiciones de Castilla y León’, comisariada por el etnógrafo zamorano Joaquín Díaz.

El propio Díaz hizo de cicerone al presidente entre fotografías, máscaras, vestidos y otras piezas del folclore tradicional en un acto inaugural al que también asistieron el presidente de las Cortes y de la Fundación Villalar-Castilla y León, José Manuel Fernández Santiago; la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo; el viceconsejero de Cultura y Turismo, Alberto Gutiérrez Alberca; el alcalde de Villalar, Pablo Villar; el senador José Valín; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo; el subdelegado en Valladolid, Cecilio Vadillo; y los alcaldes de Medina del Campo, Olmedo y Tordesillas, Crescencio Martín, Alfonso Centeno y María del Milagro Zarzuelo, entre otros.

La exposición salió a la calle con cuatro personajes típicos del folclore castellano y leonés: el hombre de musgo de Béjar (Salamanca) y el guirrio, la madama y el caretón de Llamas de la Ribera (León),que hicieron las delicias del público, especialmente de los más pequeños.

Jóvenes, niños, familias, abuelos y hasta vecinos de la localidad, que contemplaban la algarabía desde el balcón, con el recelo del que se siente invadido por una muchedumbre, hicieron suya la fiesta durante toda la mañana, que no tardó en trasladarse de la Casa de Cultura a la campa, donde en la caseta de la Fundación Villalar los políticos compartieron un vino y despidieron al presidente Herrera, quien abandonó Villalar al mediodía.

El resto se unió a Adolfo Delibes en el escenario principal de la campa, donde el hijo del recientemente fallecido Miguel Delibes leyó el tradicional manifiesto, que incluyó alusiones a todos los sectores y colectivos de la Comunidad y a la situación actual de crisis.

Aunque el sol no terminaba de triunfar sobre un cielo encapotado a medias, la campa se fue llenando progresivamente de gente, que llegó a auténtica multitud hacia la hora de comer, tanto por la ‘gusa’ como por la anunciada visita del ministro de Fomento, José Blanco, quien quiso reforzar con su presencia la recién inaugurada campaña ‘Puro cambio’, del secretario general del PSOE de Castilla y León, Óscar López.

La comida, los cafés y los tranquilos murmullos de la sobremesa apaciguaron un poco los ruidos de la fiesta, pero ésta no tardó en reanudarse, en forma de música y baile, que se prolongaron durante toda la tarde en la misma tierra donde Juan Padilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado perdieron la batalla frente a las huestes realistas de Carlos I un 23 de abril de 1521.