El 82 por ciento de las mujeres de Castilla y León de entre 16 y 35 años de edad no ha tomado nunca un anticonceptivo de urgencia. Así lo refleja el ‘Estudio sobre los hábitos sexuales de la población española’, elaborado por la compañía farmacéutica HRA Pharma.

Del estudio se deduce que la edad media de las españolas en el momento en el que perdieron su virginidad está en torno a los 18 años, cifra ligeramente superior en las mujeres castellanas y leonesas, cuya media de edad en su primera relación sexual se sitúa en los 19,59 años. Asimismo, el 82 por ciento de las entrevistadas residentes en Castilla y León declara que su primer contacto sexual fue con una pareja estable, cifra superior a la media del resto del país (77,8 por ciento).

De estos datos se desprende que las mujeres residentes en Castilla y León esperan más tiempo para perder su virginidad a fin de tener una relación estable, frente por ejemplo a las canarias, que constituyen las que en menor proporción mantuvieron su primera relación sexual con una pareja estable (el 72,7 por ciento de las encuestadas de origen canario).

Entre los 25 y los 39 años se encuentra el mayor porcentaje de mujeres que afirma haber mantenido relaciones sexuales. En este sentido, y si se habla de relaciones sexuales completas, el 93 por ciento de las mujeres de Castilla y León manifiesta haber mantenido relaciones sexuales completas, frente a otros porcentajes menores, como el 88 por ciento de las Islas Canarias.

A su vez, una de cada tres mujeres que han mantenido relaciones sexuales se ha quedado embarazada alguna vez, fijándose la edad media de embarazo en los 26,4 años. Esta edad es notablemente inferior en las mujeres que habitan en Castilla y León (23 años). No obstante, a pesar de la juventud de las mujeres castellanas y leonesas que se han quedado embarazadas, el 77 por ciento de esos embarazos eran deseados y sólo un 23% fue no deseado. De esos embarazos no buscados, el 66,7 por ciento lo llevó a término y el 33,3 por ciento decidió no continuar con él.

En este sentido, destaca el alto porcentaje de mujeres de la región que nunca ha tomado un anticonceptivo de urgencia (82 por ciento, frente al 67 de media nacional), en contraposición al 17,2 por ciento de féminas de Castilla y León que reconoce haberlo tomado tan sólo una vez. A pesar de ello, la mitad de las entrevistadas reconoce que, después de haber mantenido una relación sexual sin protección o de que haya fallado su método anticonceptivo habitual, no hizo nada para evitar un posible embarazo.

Y eso que el 58,6 por ciento de las castellanas y leonesas considera que la educación sexual que ha recibido es suficiente y son consecuentes con sus opciones. De hecho, son las mujeres de Castilla y León (10,3 por ciento) las que son más conscientes, después de las residentes en Levante, de que existe un nuevo anticonceptivo de urgencia que amplía el plazo de actuación hasta cinco días y que además es tres veces más efectiva que la clásica píldora del día después.

En cambio fallan al mantener la idea errónea de que los anticonceptivos de urgencia son abortivos (el 34,5 por ciento de las entrevistadas los consideraba como tal, frente al 18 por ciento de media total).