El Ayuntamiento de Segovia derribó este viernes las dos últimas chabolas situadas en la ciudad donde algunas familias ocupaban varias infraviviendas en la carretera de Madrona, en la parte posterior a la Comisaría de Policía Nacional. El alcalde de la ciudad, Pedro Arahuetes, acompañado del concejal de Servicios Sociales, Andrés Torquemada, presenció los trabajos de derribo de las casas prefabricadas convertidas en infraviviendas, y algunas construcciones anexas.

Con esta actuación finaliza el ‘Programa de Realojo de las familias de etnia gitana’ con la reubicación de las dos últimas que seguían viviendo en la Carretera de Madrona, “un núcleo surgido en 1987 y en el que se han llegado a contabilizar hasta 20 familias distribuidas entre viviendas prefabricadas y chabolas”.

“De esta manera se ha puesto fin a más de 30 años de chabolismo en la ciudad”, añadió el alcalde, que recordó que en los próximos días continuarán las obras de limpieza de la zona para retirar el material que requiere un tratamiento especial por su posible efecto contaminante. De este modo estará cortada la calle todavía unos días.

El Ayuntamiento recordó que el programa de realojo comenzó con una primera actuación en el poblado de El Terminillo, que fue clausurado en el año 2004. Posteriormente continuó en la zona de El Tejerín, en junio de 2010; “y ahora le toca el turno al situado en la Carretera de Madrona”.

El programa de realojo ha hecho posible la salida de las familias segovianas de los tres núcleos chabolistas y su integración en la ciudad. Ahora el Ayuntamiento en colaboración con la Fundación de Secretariado Gitano seguirá supervisando las familias realojadas, unas 200 personas, a través del acompañamiento social para evitar que se produzca cualquier tipo de conflicto. “El progreso social de estas familias es un logro de toda la ciudad y el fruto del esfuerzo y la colaboración de todos los segovianos”, añadieron desde el Ayuntamiento.