La asamblea general de Caja Duero ha dado luz verde a la fusión con Caja España, con 102 votos a favor, 15 en contra y dos abstenciones. Tan sólo faltó un consejero a la cita, que se encontraba de viaje en el extranjero.

Por parte de Caja España, su asamblea también ha aprobado la fusión con las siguientes votaciones: 148 votos a favor, 3 en contra y 3 abstenciones.

A partir de ahora lo que queda es “un mes muy movido y de mucho trabajo”, según el presidente de Caja España, Santos Llamas, quien ratificó que la nueva entidad resultante comenzará su andadura en aproximadamente un mes, “cuando el registro inscriba a la nueva caja”, lo que previsiblemente sucederá “en torno al día 7 u 8 de julio”, dijo.

Hasta ese momento, las dos entidades trabajarán interinamente, con sus presidentes y con sus consejos generales, para poner en marcha todas las comisiones. “No podemos perder más tiempo, sino empezar a trabajar desde mañana mismo”, insistió.

Una vez inscrita en el registro la nueva caja resultante de la fusión, está prevista la organización de un Consejo, en el que entre otras decisiones se tomará la de la designación del nuevo presidente. Después, se convocará una Asamblea General Extraordinaria que ratifique la aprobación de este Consejo y del nuevo director general. En estos momentos se están dando ya, además, los pasos necesarios, tanto la parcela de personal como en la de empleados de oficinas con acuerdos en función de la viabilidad y de cercanía, etc.

 

Lucas Hernández, director general de la nueva caja, con Jiménez, Ajenjo y Fernández Corral como adjuntos

Las asambleas generales de Caja Duero y Caja España dieron el sí a la fusión de las dos entidades, cuyo organigrama, a falta de conocer el nombre del presidente, coloca al hasta ahora director general de Caja Duero, Lucas Hernández, como director general, asistido por tres directores generales adjuntos: Arturo Jiménez, director de Secretaría Estratégica de Caja Duero; Javier Ajenjo Sebastián, director general adjunto de Caja España, y José Manuel Fernández Corral, en estos momentos director de Obra Social de Caja España.

Además, el organigrama del primer nivel del equipo directivo se completa con el Área de Planificación y Control, con Jesús Llorente al frente, y con el Gabinete de Integración y Relación con el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que gestionará Agustín Lomba. Los dos dependerán directamente de la Dirección General.

Cabe precisar, que el Gabinete de Integración y Relación con el FROB se corresponde con un nuevo departamento que por la definición de las dos entidades financieras no existía y que en estos momentos se hace necesario, teniendo en cuenta que su misión pasa por gestionar los procesos de reestructuración de entidades de crédito y contribuir a reforzar los recursos propios de las mismas.

El organigrama se completa con diez direcciones de área, que penden de las tres direcciones generales. Así, la División de Negocio y Medios, con Javier Ajenjo Sebastián, contará con cuatro: Informática, con José María de la Vega; Logística, con Francisco José García Paramio; Desarrollo Organizativo, con Carlos Gutiérrez, y Negocio, con Javier Santos.

La División Financiera, que gestionará Arturo Jiménez, tiene tres direcciones de área: Financiera, con José Antonio Fernández; Riesgos, Óscar Fernández Huerga, y Participadas, con Ventura Garzón. Finalmente, la División de Relaciones Institucionales, con José Manuel Fernández Corral, cuenta con tres direcciones de área: Comunicación y Relaciones Institucionales, con María José Rivera; Obra Social, con Antonio Sánchez Puerta, y Secretaría General, con Luis Miguel Antolín.

 

Caja España y Caja Duero crean la octava entidad de ahorro de España en activos y la duodécima en patrimonio neto

La fusión entre Caja España y Caja Duero conforma, de momento, la octava entidad de ahorro española por número de activos y la duodécima por patrimonio neto, según los últimos datos hechos públicos por la Confederación Española de Cajas de Ahorro que corresponden a finales de 2009. Así, contará con 46.643,4 millones en activos y un patrimonio neto valorado en 2.409,3 millones.

Tras los últimos movimientos en el escenario financiero que han dado origen a varias fusiones y creación de Sistemas Integrados de Protección (SIP), la macrocaja castellana y leonesa se situará en el octavo lugar por número de activos por detrás de La Caixa (279.688,1 millones de euros), el SIP que promueve Caja Madrid, en el que pretenden entrar Caja de Ávila y Caja Segovia (227.561,6 millones); la entidad resultante de la posible fusión fría entre Caja Mediterráneo, Caja Astur (que absorbió Caja Castilla-La Mancha), Caja de Extremadura y Caja Cantabria (135.328,7), Bancaja (111.459,1); la valenciana Bancaja (111.459,1 millones); así como la unión de las cajas de Cataluña, Maresa y Tarragona (81.024,1); la futura fusión de las cajas gallegas (78.077,2 millones) y el último SIP presentado, el que conformarán Caja Granada, Caja Murcia, Penedés y Sa Nostra (73.055,2 millones). Por detrás, quedaría Banca Cívica, con 45.939,3 millones de euros.

Asimismo, en patrimonio neto superan a la caja castellana y leonesa fusionada La Caixa (21.403,3 millones de euros); el SIP de Caja Madrid (12.130,8 millones); la posible fusión fría entre CAM, Caja Astur, Caja de Extremadura y Caja Cantabria (6.433,5 millones); la valenciana Bancaja (5.512,2 millones); Caja de Bilbao y Vizcaya (4.123.442 millones); el SIP conformado por Caja Granada, Caja Murcia, Penedés y Sa Nostra (3.863,1 millones); la fusión entre Caixa Galicia y Caixanova (3.813,2 millones); la unión de las cajas de Cataluña, Maresa y Tarragona (3.673,7 millones); Banca Cívica (3.155,5 millones); unicaza-Caja Jaén (2.969 millones), y Caja Zaragoza, Aragón y Rioja (2.704,2 millones).

Los activos aportados a la entidad fusionada por Caja España ascienden a 25.253,7 millones de euros, y por Caja Duero, a 21.389,7 millones, y el patrimonio neto, a1.1170,3 y 1.238,9 millones, respectivamente.

Mientras, las cifras que maneja la CECA sitúan el número de empleados de la entidad resultante en casi 6.000 (5.961), que sufrirán un importante recorte con la aplicación del plan laboral suscrito con los sindicatos, en 846 personas. Asimismo, la fusión provocará el cierre de 230 oficinas, con una red calculada en estos momentos entre ambas entidades de 1.166.