La visita que han realizado a Zamarramala unas 30 mujeres pertenecientes a diferentes embajadas puso el broche final a los actos en honor a Santa Águeda, fiesta declarada de Interés Turístico Nacional y que atrajo a miles de visitantes.

La visita de las representantes de las embajadas y consulados forma parte de las fiestas de Zamarramala desde la época en la que fue alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván. Todas ellas estuvieron acompañadas, hasta poco antes de morir, en el año 1999, por la viuda del regidor madrileño, Encarnita Pérez Relaño.

Las mujeres procedentes de Madrid participaron en los actos programados como el baile de galas, la misa y el cambio de monteras con las alcaldesas para el próximo año.

De este modo y al son de la dulzaina y el tamboril, se desarrollaron los actos, donde estuvieron presentes mujeres de las embajadas de Líbano, Siria, Libia, Irak y Kuwait, entre otros, así como países occidentales como Portugal, México, Argentina o Chile.

En una ceremonia celebrada en la Plaza Mayor del pueblo, las alcaldesas salientes, Mariluz Bermejo Gómez y Marisol Gil González, entregaron la montera a las que las relevarán en el cargo el próximo año, Beatriz Fernández Gómez y Fuencisla García Tejedor. Siguiendo la tradición, primero bailaron la jota las dos alcaldesas del año, con garbo y sonrientes y, después de colocar la montera en la cabeza de las alcaldesas entrantes, las cuatro interpretaron otra pieza, para terminar con dos nuevas jotas que protagonizaron las alcaldesas salientes y sus respectivos maridos.