La matriculación de turismos se redujo un 16,5 por ciento en 2012 al venderse 23.103 coches, lo que supone el 3,3 por ciento del total del país. De media en España, la ventas se redujeron un 13,4 por ciento el pasado año, al matricularse 699.589 vehículos, frente a los 808.051 de 2011, a pesar de la puesta en marcha del Plan PIVE, que subvenciona el rejuvenecimiento del parque automovilístico, según informó hoy Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones).

En ese sentido, la matriculación de turismos en Castilla y León anotó el pasado año una caída superior a la media nacional y a diez autonomías. Los menores descensos en las ventas de coches se registraron en Baleares (7,2 por ciento), Aragón (9,8 por ciento) y Valencia y Madrid (10,6 por ciento). En el lado, se situaron Canarias (25,2 por ciento), Extremadura (23,4 por ciento) y Asturias (20,9 por ciento).

Por provincias, la mayor caída el pasado ejercicio se registró en Soria, con un 20,15 por ciento menos de vehículos matriculados, para un total de 765. La siguen León, con un 20,03 por ciento menos (3.960 coches); Zamora, con un -17,73 por ciento (1.596); Valladolid, con un -16,87 por ciento (5.542); Ávila, con un -16,55 por ciento (1.402); Salamanca, con un -16,08 por ciento (2.688); Burgos, con un .15,89 por ciento (4.197); y Palencia, con un -8,71 por ciento (1.583 vehículos matriculados).

 Respecto al mes de diciembre, la Comunidad registró un descenso en la matriculación de turismos del 17,8 por ciento, al venderse 2.025 unidades, lo que supuso el cuatro por ciento del total nacional. En el conjunto del Estado, la matriculación se desplomó un 23 por ciento en el último mes del año, al comprarse 51.197 coches, frente a los 66.457 de un año antes. Canarias fue la autonomía con el mayor descenso, un 39,5 por ciento, seguida de Asturias (35,3 por ciento) y Extremadura (34,3 por ciento).

Por el contrario, los menores descensos en el mercado del automóvil se produjeron en Aragón (11,2 por ciento), Navarra (15,8 por ciento) y la Comunidad Valenciana (17 por ciento). Por tanto, la caída de Castilla y León fue la cuarta más baja del país, al ser casi cinco puntos inferior a la media nacional.

Por provincias y respecto al mes únicamente de diciembre, se contabilizó un retroceso del 28,37 por ciento en Ávila (101 coches matriculados), del 25,93 por ciento en Burgos (360), el 19,56 por ciento en León (362), el 10.53 por ciento en Palencia (136), el 27,33 por ciento en Salamanca (226), el 32,28 por ciento en Segovia (107), el 1,27 por ciento en Soria (78), el 3,32 por ciento en Valladolid (524) y el 23,39 por ciento en Zamora (131).

“El Plan PIVE está alcanzando el éxito que se esperaba, ya que se están agotando los fondos reservados para la adquisición de un vehículo con características más acordes con el medio ambiente y la seguridad vial. El Plan PIVE está cumpliendo con creces las expectativas y ya registra casi 65.000 operaciones, lo que significa más del 80 por ciento de los fondos previstos para la totalidad del Plan”, indicaron fuentes de Anfac. Además, apuntaron que esta medida del Gobierno ha contribuido a que se valore el potencial de las factorías españolas, “atrayendo inversiones y noticias positivas para la industria del motor”.

También, señaló que ayuda a la recuperar la “confianza” perdida de estos últimos meses, ofreciéndoles a los ciudadanos la oportunidad de poder sustituir un vehículo antiguo por uno con equipamientos tecnológicos adaptados para la reducción de la contaminación medioambiental y la seguridad vial. “El sector del automóvil tiene capacidad y está preparado para ser la principal industria de nuestro país, impulsando la economía y colaborando en la reducción del déficit público”, añadió.

 

Optimismo

Finalmente, el presidente de Ganvam (Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios), Juan Antonio Sánchez Torres, sostuvo que el año termina con “más optimismo”. “El Plan PIVE ha conseguido atemperar la pérdida de tejido empresarial en nuestras redes donde en estos cinco años de larga crisis se han quedado por el camino más de 3.500 pymes y 40.000 empleos. La rentabilidad de los concesionarios se situaba en el menos 1,1 por ciento al cierre del tercer trimestre y el tráfico de exposición venía cayendo del orden del 60 por ciento pero, sin duda, la puesta en marcha del plan ha supuesto un revulsivo económico y psicológico para el consumo”.

“El próximo año será todavía muy duro para la economía española, pero será el preámbulo de una recuperación cercana que llegará a finales de 2013 o en la primera parte de 2014. Entre tanto necesitamos que el crédito comience a fluir y que el plan PIVE u otro similar se prorrogue en el tiempo, a sabiendas de que tardaremos mucho en volver a niveles de ventas de 1,2 o 1,3 millones de vehículos que podrían considerarse lógicos para nuestro mercado”, concluyó.