La taberna más antigua de Segovia, exactamente de 1861, reabre sus puertas y lo hace con un carácter más cultural. La taberna Rubi quiere ser «algo más que un bar de vinos y copas en la Plaza Mayor… queremos ser diferentes», y con esta reapertura lo van a conseguir. Además de los desayunos, tapas, vinos y copas, la taberna Rubi será escaparate de fotográfos, pintores y otros aficionados al arte en cualquiera de sus variables. La primera acción será la exposición de la segoviana Esther San Raimundo, titulada » Fragmentos de Realidad».

Situada en la calle Escuderos número 14 ha reformado su aspecto y su objetivo empresarial. ¡Les deseamos mucha suerte!