Parece que el arte de la retórica se transmite en esta familia de generación en generación. En el caso de Claudia, la sobrina de Mario Vargas Llosa, el dominio de la palabra se traslada al cine y se convierte en imágenes. La Teta asustada no es una película, sino una poesía visual. Versos que riman con la música y la estética cuidada de cada plano.

Como veis, estoy bastante conmovida por el largometraje peruano que he visto recientemente. Una película a la que no había prestado la atención suficiente, a pesar de las excelentes críticas que he estado leyendo durante meses, desde que la cinta ganó el Oso de Oro en Berlín.

El tema que trata la película no deja indiferente a nadie. La teta asustada es una enfermedad que las mujeres que han sido violadas transmiten a sus hijos a través de su leche materna. Un miedo paralizador que, en el caso de Fausta (la protagonista), le impide llevar una vida normal. Su madre fue violada durante la época de guerra contra el terrorismo en Perú y, ahora que ha muerto, lo único que desea su hija es darle un entierro digno.

Magali Solier, protagonista también de la primera película de Claudia Llosa (Madeinusa) es una actriz y cantante peruana indígena, que se ha convertido en la mejor embajadora del país. Su trabajo en la película es tan inquietante como intenso y su cantos en quechua nos acercan a una cultura muy desconocida para los europeos.

Claudia Llosa fija su mirada en las barriadas más pobres de Lima, en las familias más humildes de la capital peruana. Su trabajo detrás de la cámara es lento, preciso y cuidado. Cada plano se alarga en el tiempo como si estuviera pidiendo permiso para entrar, y demuestran la inmensa capacidad evocadora de las imágenes. Una flor, una puerta o un vestido de novia dejan de ser todo eso para convertirse en pasión, oportunidad o pérdida.

El largometraje estuvo nominado al Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa y espero que, como a mí, a mucha gente le haya servido la nominación para empujarle a ver esta excelente poesía cinematográfica.