La Junta de Castilla y León concedió subvenciones a varios ayuntamientos y diputaciones provinciales por un importe total de 462.800 euros para impulsar y colaborar en la ejecución de proyectos cuyo fin sea la integración del colectivo inmigrante, según publicó hoy el Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL).

Entre los proyectos subvencionables se encuentran dos líneas de ayudas diferentes. Una primera engloba las actividades a desarrollar por ambas administraciones locales, como es el área de integración, participación y sensibilización, a la que se dedicarán 312.872 euros de la partida total, y en la que se subvencionará la promoción de la integración mediante la interacción de los inmigrantes con la población autóctona y las que tengan como fin establecer nuevos espacios de encuentro; el fomento de la participación ciudadana de los inmigrantes de forma organizada, mediante cualquier forma de asociacionismo; promover un mayor conocimiento de la inmigración en Castilla y León, combatiendo estereotipos y prejuicios y exponiendo sus aportaciones a nuestra sociedad; conseguir que el tratamiento de la información sobre la inmigración en los medios de comunicación regionales y locales, sea más justo y equilibrado; y que las entidades beneficiarias y los colectivos de inmigrantes puedan compartir conocimientos entre sí y generen buenas prácticas.

Una segunda línea, dotada con 150.000 euros, comprende el área de educación y que incluye proyectos como la promoción de la educación cívica intercultural, destinando recursos didácticos y prácticas educativas al conocimiento de nuestro idioma y costumbres, así como a las lenguas y cultura de origen de la población inmigrante. También se ayudará a programas con formación complementaria de adultos que facilite la transición de la escuela de trabajo, el acceso a la formación profesional, la formación continua en el trabajo y especialización profesional de los inmigrantes, las que promuevan actuaciones de integración puestas en práctica por los centros educativos en ejercicio de sus funciones, tengan trascendencia en su entorno social, así como actuaciones de educación no formal y extracurricular.

 

Inmigración

En Castilla y León, el fenómeno de la inmigración exige un esfuerzo colectivo en el que ordenadamente resulten implicados los distintos ámbitos de la sociedad y en el que tengan cabida tanto las administraciones públicas como todas aquellas entidades que trabajan para conseguir el objetivo común de la plena integración. En este sentido, el grado de compromiso alcanzado por la Junta en la integración del colectivo inmigrante “es muy elevado, como se muestra con el desarrollo de las múltiples medidas del Plan Integral de Inmigración”.

Además, dentro del marco de cooperación que requiere la política de inmigración, destaca el papel “crucial” que desempeña el Gobierno regional al promover actividades y gestionar servicios en el ámbito de las competencias de la Consejería de Interior y Justicia, en las que el asentamiento de los inmigrantes y la promoción de acciones que tengan como fin la integración son aspectos destacados en el ejercicio de esta competencia.

Sin embargo, numerosos estudios y la misma práctica demuestran, a juicio de la Junta, que el desarrollo de actuaciones no debe ser algo exclusivo de la Administración regional, “sino que operando desde estructuras más cercanas a este colectivo inmigrante, como, muy especialmente, desde las entidades locales que tienen como fin la mejora en las condiciones de vida de este colectivo, se consigue garantizar una mejor consecución de los objetivos de integración y protección social del colectivo inmigrante y la sostenibilidad de las actuaciones para la integración a un más largo plazo”

En consonancia con los principios generales de la política migratoria y como “fiel reflejo” de las tendencias de ésta en el ámbito de otras comunidades autónomas y de la Unión Europea, la Consejería de Interior y Justicia considera necesario apoyar el desarrollo de proyectos de integración por parte de los distintos agentes explicitados, en aras a practicar una mayor corresponsabilidad social y para que el inmigrante acceda a la mejor preparación ciudadana que le permita participar y contribuir, en todos los aspectos, a la sociedad.