La Guardia Civil de Tráfico ha efectuado 64.080 controles dentro de la campaña especial realizada por la Dirección General de Tráfico (DGT) entre los días 21 y 27 de octubre de 2013 en las carreteras secundarias de Castilla y León. De los vehículos controlados, en 4.022 casos (el 6,28 por ciento del total) los conductores fueron sancionados.

Los agentes de la Benemérita controlaron más vehículos en las provincias de Valladolid (11.368 y 589 multas) y Salamanca (10.970, con 393 sancionados), aunque con unos porcentajes de sanción del 5,2 y el 3,5 por ciento, respectivamente. En cambio, formularon más denuncias en León, con un total de 887, lo que supuso el 11,7 por ciento de los controles llevados a cabo en vías interurbanas y travesías. En Burgos, hubo 295 multas a conductores, lo que significó que fueron sancionados el 8,7 por ciento de los vehículos controlados. Detrás de León y Valladolid, se situaron Segovia (507 sanciones), Avila (403), Zamora (371), Soria (287) y Palencia (281 multas).

La campaña consistió en controlar la velocidad, los adelantamientos indebidos, la ingesta de alcohol o drogas, uso del casco y sistemas de retención, utilización del teléfono móvil durante la conducción, así como de auriculares, manipulación de navegadores o de cualquier otro elemento que pueda producir distracción, documentación del vehículo y del conductor y, en general, cualquier infracción de la normativa vigente en materia de circulación y seguridad vial.

La DGT recuerda que las carreteras convencionales suponen más del 90% del total de la red de carreteras, si bien, soportan un menor tráfico que autopistas y autovías. Respecto al tipo de vía, advierte que las carreteras convencionales son las más peligrosas. Además una alta siniestralidad, a pesar de que su densidad de tráfico no es demasiado elevada.

Uno de los objetivos prioritarios en la nueva Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 es mejorar la seguridad vial en las carreteras convencionales. Se trata de conseguir unas carreteras y entornos diseñados en función de las capacidades humanas y tecnológicas.

Según señala una nota de la Delegación del Gobierno en Castilla y León, en los primeros nueve meses del año 2013, de los 87 fallecidos en la Comunidad, 66 (75,86 por ciento) se han producido en carreteras convencionales.

En 2012 de las 127 personas que murieron en accidentes de tráfico en Castilla y León, 106 (83,47 por ciento) se dieron en carreteras convencionales. Se produjeron 2.583 accidentes con víctimas de los cuales 1.967 (76,15 por ciento) fueron en carreteras convencionales. De los 111 accidentes mortales que se produjeron en el año 2012, seis fueron en autopista (5,4 por ciento), 13 en autovía (11,7 por ciento) y 92 (82,9 por ciento) en el resto de las vías.

De los 92 accidentes mortales que se produjeron en el año 2012 en carreteras convencionales, 51 por salida de vía (55,43 por ciento), 37 se produjeron por colisión (40,22 por ciento), tres por atropello a peatón (3,26 por ciento) y uno por atropello a animal (1,09 por ciento).