La Guardia Civil de Tráfico levantó el jueves, 30 de junio la inmovilización a los dos camiones que habían presentado exceso de peso, y que han estado retenidos en El Espinar. De este modo, casi dos meses después de ser retenidos por Tráfico pudieron retomaron ayer actividad una vez que eliminaron parte de la carga. Sin embargo, un nuevo pesaje realizado a los dos vehículos con la misma báscula de Fomento y con los agentes de Tráfico en presencia de técnicos de Transportes y un notario, evidenció que la carga que llevaban era correcta. Así lo señalaron los representantes de los camioneros y fuentes de la Junta.

En presencia del notario volvieron a pesarse los camiones —uno con aceite y otro con leche— en la báscula que portaba la Guardia Civil de Tráfico. Una vez trasvasada parte del cargamento a otros camiones, se hizo una segunda prueba de comprobación en la báscula municipal de Navas de San Antonio, con la que, sumando el total de las cargas, dio una diferencia de unos 200 kilogramos, dentro de las cargas máximas permitidas para los camiones.

El presidente de la patronal asturiana de transportes, Levantan la inmovilización a los dos camiones que fueron sancionados por sobrecarga tras casi dos meses retenidosLevantan la inmovilización a los dos camiones que fueron sancionados por sobrecarga tras casi dos meses retenidos, subrayó que la prueba demostró que ellos llevaban razón desde el principio. Y advirtió de que las pruebas serán presentadas en el Juzgado, que ha marcado para el próximo mes de octubre la vista para ambos casos.

Además dijo que revela la «injusticia que se lleva aplicando mucho tiempo al sector del transporte y que los pesajes que se hacen no tienen fiabilidad». En todo caso defendió la labor de la Guardia Civil de Tráfico, de quien alabó el trabajo de prevención que realizan en las carreteras. Pero señaló que se ven obligados a cumplir una normas impuestas por los políticos pero que éstos no ponen los medios técnicos ni facilitan las circunstancias para que se realicen con fiabilidad las pruebas con las que denuncian a los transportistas «porque el objetivo fundamental es el de recaudar».

Como se recordará, el pasado 9 de mayo, un camión cisterna de la empresa Eleuterio Meana, que había partido de una fábrica de leche de Lugo con destino a Granada, fue detenido por la Guardia Civil y pesado en el peaje de San Rafael, en la autopista AP-6. Al ver que tenía exceso en 4.000 litros el camión fue inmovilizado y denunciado. Un segundo camión, en este caso cargado de aceite, y procedente de Ciudad Real, también fue denunciado e inmovilizado por exceso de carga. Tras más de un mes junto al peaje de San Rafael, los dos camiones fueron trasladados este lunes a un área de descanso de la N-VI, donde han permanecido hasta ayer para ser sometidos a un nuevo pesaje.