La estadística de desempleo provincial conocida hoy referente al mes de abril de 2014 (338 parados menos, un -2,65%, dejando una cifra total de 12.393) es un buen dato aunque en parte condicionado por componentes estacionales, teniendo en cuenta que este año las vacaciones de Semana Santa fueron a mediados de este mes. De hecho, el descenso del desempleo alcanzó en el sector Servicios los 259 parados menos, más del 75% del total.

Sin embargo, sigue siendo a juicio de FES un buen dato, sumado a un descenso similar (346) en el mes de marzo. En la comparativa anual, de abril a abril, son ya 935 desempleados menos en la provincia, un -7,02%. Los porcentajes mensual y anual de caída del paro provincial son además superiores a las medias nacional y regional.

Aumentó también la afiliación a la Seguridad Social en 376, un 0,70%, y la comparativa interanual ya es positiva (0,08%), cuando en el la mayoría de las provincias de Castilla y León aún es negativa.

 

Autónomos

Otro buen dato es el de afiliación en el Régimen de Autónomos, donde Segovia sumó 109 nuevos afiliados (incremento superior a los 96 de marzo), alcanzando los 14.679.

Con todo este panorama, FES cree que se vislumbra una ligera mejoría en el mercado laboral, si bien las cifras de desempleo son aún abultadas, un drama para numerosas familias y un lastre para la recuperación económica.

El objetivo prioritario, por tanto, debe ser la creación de empleo, y por ello FES insiste en la necesidad de adoptar medidas de flexibilidad y medidas que contribuyan a recuperar la confianza, a aumentar la competitividad empresarial y a estimular y dinamizar la actividad económica. Es fundamental, además, evitar incrementos de costes sociales.

Junto a CECALE, la Federación cree asimismo que resulta necesario acometer una reforma más decidida de la Administración Pública, fundamentada en un adelgazamiento de la misma y en el diseño de un marco operativo sustentado en parámetros de innovación, eficiencia y eficacia, así como en el impulso de la colaboración público-privada. También es importante que la reforma de la política energética persiga reducir el coste de la factura energética, y la reforma fiscal no redunde en una mayor carga tributaria para las empresas, además de ahondar en la consecución de la unidad de mercado y en la reducción de la burocracia.

Por último, insiste en que este pequeño respiro en el mercado de trabajo tiene que ir avalado también por un realista, adecuado y competitivo flujo de crédito financiero hacia las empresas y la economía doméstica, que les permita acometer proyectos de inversión y reactivar el consumo, cuestiones necesarias para animar el nivel de empleo.