La Federación Empresarial Segoviana no ha recibido de sus asociados ninguna comunicación sobre incidencias significativas con motivo de la convocatoria de huelga general. El clima ha sido por tanto de normalidad casi absoluta.

Aunque FES no es partidaria de entrar en una guerra de cifras, ya que en todo caso se trata más de estimaciones que de datos reales, el cálculo que maneja según las informaciones facilitadas por las distintas patronales y asociaciones empresariales de zona apunta a un seguimiento de en torno al 3% en toda la provincia.

FES quiere ha agradecido públicamente, en su nombre y en el de sus asociados, el trabajo realizado durante toda la jornada por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para garantizar, tal y como pidió la Federación en los días precedentes, el derecho de los empresarios a abrir sus instalaciones con normalidad y el derecho al trabajo de los empleados que decidieron no secundar la huelga.

Bajo la coordinación de la Subdelegación del Gobierno en Segovia, la vigilancia en las áreas industriales ha sido intensa y efectiva, lo que sin duda ha evitado incidencias graves en este sentido y ha contribuido decisivamente al ambiente de normalidad señalado.

 

Sin trenes ni autobuses a Madrid

El aspecto más negativo ha sido, a juicio de FES, el aislamiento al que la convocatoria de huelga y los insuficientes servicios mínimos fijados han sometido a los segovianos, fundamentalmente en el transporte ferroviario con Madrid y Valladolid (ningún servicio) y en el de autobuses con la capital de España. Es una situación que ha perjudicado a cientos de ciudadanos en sus desplazamientos habituales y que para FES resulta inadmisible.

 

Huelga innecesaria e inoportuna

FES se ratifica en su valoración de esta convocatoria de huelga como incongruente, innecesaria, inútil e inoportuna. Además, y a pesar del escaso seguimiento, ha resultado lesiva para los intereses de la economía española, de las empresas y también de los trabajadores, que son quienes han pagado sus efectos a pesar de ir dirigida contra el Gobierno y contra decisiones legales aprobadas en las Cortes españolas.

 

Sólo el 4% de los trabajadores hizo huelga en la región, según Cecale

Cecale calificó de “fracaso” la convocatoria de la huelga general, que consideró que se ha manifestado como “inútil, incoherente y eminentemente política”, además de estar “arbitrada contra el Gobierno a pesar de que han sido los empresarios quienes han sufrido las consecuencias”.

Fuentes de la organización empresarial resaltaron en una nota de prensa que el paro “apenas” fue secundado por un cuatro por ciento de los trabajadores “a pesar de la actuación de los piquetes” a los que acusaron de ser, “una vez más, más coercitivos que informativos”. En cualquier caso, remarcaron que la actuación sindical, pese a hechos muy concretos y localizados, “apenas ha conseguido cambiar la libre voluntad de los trabajadores”.

En su análisis de la jornada, Cecale indicó que fue a primera hora de la mañana cuando los piquetes se hicieron notar con mayor virulencia, sobre todo a la entrada de los polígonos industriales, lo que, unido a las dificultades en el transporte público, provocó una incidencia mayor de la huelga. Sin embargo, apuntaron que ésta se fue reduciendo paulatinamente a partir de las 10 horas, “recuperándose la actividad industrial y sin apenas incidencia en el comercio ni en hostelería o servicios”.

Desde Cecale aseguraron que, con carácter general, “los servicios mínimos se han cumplido”, si bien se registraron “algunas anomalías” en algunos lugares como Segovia, donde explicaron que el incumplimiento de esos servicios mínimos y “la incomprensible planificación de ADIF” dejó la provincia “incomunicada de Madrid y Valladolid, dejando aislados a trabajadores, estudiantes y ciudadanos que necesitasen viajar”.

No obstante, fuentes de la organización empresarial incidieron en que el sector del comercio de Burgos soportó “una gran presión por parte de los piquetes”, lo que obligó a los establecimientos a cerrar sus puertas hasta que éstos se fueron. Asimismo, añadieron que algo similar ocurrió en otras ciudades como Valladolid y León, destacando también en esta última capital las incidencias habidas en hostelería por motivos similares.

Por sectores, la organización empresarial apuntó que el del metal, fundamentalmente la industria de automoción, fue donde hubo un mayor seguimiento de la huelga, tanto por cierres pactados como por la actividad desarrollada por los piquetes. De hecho, añadieron que cuando éstos comenzaron a retirarse para acudir a las manifestaciones convocadas a media tarde, allí donde actuaban se restableció la normalidad laboral, sin que hubiera grandes incidencias a medio día con el cambio de turno.

Por el contrario, los servicios en general, las oficinas, los despachos y la banca, “apenas han notado incidencia alguna” mientras que los mercados centrales no abastecieron a los minoristas ya que la presencia de piquetes impidió el transporte de mercancías y la entrada de camiones.

Por último, desde Cecale también destacaron que, a la hora de cuantificar la participación en la huelga, es preciso remarcar “el efecto de arrastre” que ha tenido la acción solidaria con la minería en las zonas norte de Palencia y León.