El Centro Penitenciario de Perogordo, en la provincia de Segovia, ha atendido a 600 toxicómanos desde el año 2002 a través del programa Horizontes Abiertos, que gestiona la Fundación Padre Garralda.

Así lo indicó hoy el director del complejo, José María García, durante la celebración del Día de la Familia, que se viene desarrollando con la colaboración de la Fundación, que lleva a cabo un trabajo terapéutico en el módulo 2 del centro y que está orientado a reclusos con problemas de toxicomanía y dependencia de las drogas.

El director de la cárcel expresó su satisfacción por los resultados y señaló la importancia de lograr la total integración de los reclusos con la colaboración de organizaciones como la de Horizontes Abiertos, con el Proyecto Loyola.

El Proyecto Loyola está subvencionado por la Administración General del Estado (AGE), la Junta de Castilla y León y la Obra Social de Caja Segovia. Entre las actividades que incluye el programa, se encuentran las terapias, el aprendizaje de habilidades sociales, prevención de recaídas, enseñanzas regladas, talleres de lectura y actividades deportivas. Otra de las labores en las que se centra es en la preparación de la salida en libertad de los internos, para lo que se realizan visitas programadas, con personal del centro, a la ciudad, a empresas e instituciones, “para que vayan teniendo contacto con la vida cotidiana fuera del centro, para que no sea un cambio muy brusco cuando salgan”, explicó la subdelegada del Gobierno en Segovia, María Teresa Rodrigo Rojo, que asistió a la jornada.

También intervino el padre Jaime Garralda, creador de la Fundación que desde hace ocho años trabaja en el desarrollo del ‘Proyecto Loyola’, llamado así en honor de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús.

La subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, destacó también el papel que tiene la formación para la reinserción en la sociedad de los internos del Centro Penitenciario, y recordó que son 60 los internos que participan actualmente en el Proyecto Loyola, que tiene como objetivo la rehabilitación de personas con problemas de drogodependencia. El proyecto ha cumplido ocho años desde su puesta en marcha.