Van pasando los días, la ayuda llegan pero no es suficiente. El esposo de la mujer segoviana desaparecida en el terremoto de Haití ha sido trasladado, al igual que el hijo de ambos, Bruno, al país vecino de la República Dominicana.  narró el horror que se sigue viviendo en el país caribeño donde dijo que hay “mucha muerte”. En declaraciones a Radio Nacional de España aseguró que él mismo ha tenido que ayudar en tareas médicas y puso más de 150 inyecciones con una sola jeringuilla, tan sólo cambiando la aguja “hasta que se acabó el material”. “Se me ha muerto gente en los brazos mientras buscábamos a Pilar”, añadió José Valverde.

La funcionaria de la Unión Europea se encontraba trabajando en la cuarta planta de un edificio de siete pisos y que la ONU tiene en Puerto Príncipe, la capital del país caribeño, cuando el inmueble se vino abajo.

José Valverde, el marido, añadió también que ha conseguido hablar con el conductor que trasladó a Pilar hasta el edificio de la ONU, y que fue la última persona que vio a su esposa con vida. “Al día siguiente intentamos llegar mi hijo y yo al edificio, pero al tratarse de una zona con protección militar no nos dejaron acceder”, añadió a la emisora de radio.

Por último agradeció la colaboración que están prestando las organizaciones no gubernamentales y los medios de comunicación, a la vez que dijo que se necesita gasolina, agua y medicinas.

Pilar Juárez trabajaba desde hace dos años en Haití como responsable de Cooperación al Desarrollo de la UE en Centroamérica. Pilar, que frecuentaba su localidad natural de La Granja cuando sus obligaciones laborales se lo permitían, dejó su puesto en Bruselas para trabajar unos años en la Delegación de la Comisión Europea en Nicaragua, antes de ser trasladada hace unos meses al país más pobre del continente americano.

Entre la muerte, llegan con goteo noticias para la esperanza. Como la de la imagen de esta fotografía, en la que el equipo de bomberos de Castilla y León ha rescatado a un niño con vida bajo los escombros.