Una vez finalizadas las obras de construcción del gasoducto Segovia Norte, la subdelegada de gobierno en Segovia, Pilar Sanz García, acompañada de la Directora General de Negocio de Endesa Gas T&D, Cristina Ávila García han visitaron esta nueva infraestructura energética segoviana.

El gasoducto de transporte Segovia Norte con una longitud de 70 km, ha supuesto una inversión de 18 millones de euros. El gasoducto parte de la localidad de Cuéllar y discurre en su ramal principal en paralelo a la Autovía A-601 hasta las inmediaciones del polígono industrial de Valverde del Majano, teniendo un ramal de derivación que desde Navalmanzano discurre hasta Nava de la Asunción. El trazado se ha diseñado minimizando toda posible afección a espacios naturales protegidos.

El gasoducto posibilitará el desarrollo de redes de distribución locales que lleven el servicio de gas natural a las localidades de Sanchonuño, Navalmanzano, Fuentepelayo, San Martín y Mudrián, Carbonero El Mayor, Hontanares de Eresma, Valverde del Majano, Navas de Oro, Nava de la Asunción y Coca, municipios éstos para los que Endesa Gas T&D ya dispone de autorización administrativa para llevar a cabo la distribución de gas natural.

En este sentido, la Junta de Castilla y León, a través de su Consejería de Economía y Empleo, y Endesa Gas T&D, tienen firmado un Convenio de Colaboración para el progresivo desarrollo de los ramales de conexión que, a partir del gasoducto que ahora se pone en servicio, permita la dotación del servicio de distribución de gas natural en estas localidades.

Asimismo, el gasoducto permitirá el aprovechamiento de las ventajas económicas y medioambientales del gas natural por canalización a una treintena de industrias que emplean importantes recursos energéticos en sus procesos productivos. El nuevo gasoducto fomentará en la provincia de Segovia la diversificación energética, la adopción de medidas de ahorro y eficiencia energética y a la reducción de emisiones atmosféricas.

Con el abastecimiento de gas natural desde este nuevo gasoducto, se permitirá la progresiva eliminación de centros de almacenamiento de gas natural licuado, y de gases licuados del petróleo y de depósitos de gasóleo, y en consecuencia la supresión de un importante tráfico de camiones cisterna, lo que supone una importante mejora en la seguridad de suministro energético, en la reducción de emisiones de dióxido de carbono y la eliminación del riesgo intrínseco al transporte de este tipo de mercancías por carretera.