El refranero popular recuerda que el agua corriente no mata a la gente. Y ese principio es el que aplicarán las autoridades para solucionar el problema de agua para la zona de Sanchonuño o Pinarejos, cuyos habitantes llevan varios años con el suministro contaminado por altos niveles de arsénico.

Por ello se están surtiendo de agua embotellada o de la procedente de otras localidades y que transportan en camiones cisternas. Los sondeos que han empleado durante décadas tomando agua subterránea se han tornado en inservibles por sufrir, con el tiempo, la contaminación con este mineral que producen los terrenos arcillosos.

Será este año, gracias a las obras que se lleven a cabo en Cuéllar, cuando las aguas superficiales del río Cega sirvan para abastecer a la población de los pueblos como Navalmanzano, Sanchonuño, Pinarejos o Carbonero de Ahusín, que han tenido que acudir al abastecimiento mediante agua embotellada industrial para dar cobertura a las necesidades elementales de sus vecinos. En total más de 2.500 habitantes se han visto afectados estos años por la falta de garantías sanitarias en el agua que brota de sus grifos.

El problema del agua en Segovia no es sólo de cantidad, sino de calidad. Las lluvias de los dos últimos inviernos no han sido suficientes para garantizar un servicio básico como es del suministro potable. A la alta concentración de arsénico se suma la de otros minerales como los nitritos y nitratos procedentes de la filtración de purines o el abundante uso de herbicidas o abonos agrícolas.

 

Plazos y soluciones

Muchos de los pueblos han tenido que utilizar el convenio contra la sequía que establece cada año la Diputación con la Junta de Castilla y León para garantizarse el suministro de agua potable a través de camiones-cisterna o agua mineral embotellada, al menos durante los meses de verano. Pero el alto coste económico que supone y las molestias generadas han obligado a buscar otras soluciones.

La alternativa que parece definitiva parece ser la construcción de una estación potabilizadora y un depósito que la Junta tiene previsto ejecutar en Cuéllar. Los trabajos se llevarán a cabo próximamente después de que se hayan superado los primeros plazos y trámites administrativos en los ayuntamientos de la zona.

De acuerdo con las previsiones de alcaldes y responsables de la Administración regional, será a finales de este año cuando más de 25.000 habitantes dispongan de agua de calidad. Lo más inmediato será la construcción de ampliación de la Estación de Tratamiento de Agua Potable, del azud par la captación del río Cega, y la finalización de las redes de impulsión y las canalizaciones necesarias para dar servicio a siete municipios y 17 localidades a través de 67 kilómetros de tuberías.

El proyecto beneficiará a Cuéllar, Arroyo de Cuéllar, Campo de Cuéllar, Chatún, Dehesa de Cuéllar, Dehesa Mayor, Escarabajosa de Cuéllar, Torregutiérrez, Lovingos, Mudrián, San Martín, Navalmanzano, Pinarejos, Sanchonuño y San Cristóbal de Cuéllar. Todos ellos suman más de 25.000 habitantes, la mitad de toda la capital segoviana. A esta obra se sumará la ya realizada con la construcción del nuevo depósito de 4.000 metros cúbicos en el paraje de Las Lomas, en Cuéllar, junto al de 2.000 metros cúbicos con el que ya contaba la villa.

Para llevar a cabo las obras ha sido preciso lograr un convenio entre los ayuntamientos y la Consejería de Medio Ambiente, según el cual el departamento de María Jesús Ruiz asume la obra en su totalidad pero luego repercutirá a los ayuntamientos el diez por ciento con el que se han comprometido. Según el alcalde de Cuéllar, Jesús García (PP), se pagará a través de un canon “como capítulo de amortización e intereses a 25 años”. El total del proyecto asciende a 9,6 millones de euros. Y los pueblos pagarán en función del consumo que se amortizará en esos 25 años, y que se vigilará mediante una Mancomunidad.

 

Antecedentes

El problema del arsénico se ha convertido en algo habitual en la provincia y de Segovia y en otras zonas de la región. Desde que en el año 2000 apareció en la villa vallisoletana de Íscar en plenas fiestas patronales de verano, este quebradero de cabeza para muchos alcaldes y ciudadanos se fue extendiendo.

La solución entonces se encontró con la construcción de una presa sobre el río Eresma, entre Coca y Villeguillo, que abastece a más de 30 municipios de Segovia y Valladolid y que crearon la Mancomunidad del Eresma para su gestión. Todos ellos se surtían entonces del acuífero de Los Arenales. Entonces también se acudió, como alternativa, al agua superficial del río, que abastece a Coca, Chañe, Donhierro, Fresneda de Cuéllar, Montejo de Arévalo, Nava de la Asunción, Rapariegos, Remondo, Samboal, Santiuste de San Juan Bautista, Tolocirio, Vallelado, Villaverde de Íscar y Villeguillo, y los vallisoletanos de Íscar, Aldea de San Miguel, Almenara de Adaja, Bocigas, Cogeces de Íscar, Fuente-Olmedo, La Pedraja de Portillo, Llano de Olmedo, Megeces, Mojados, Pedrajas de San Esteban, Portillo y Puras.

En junio de 2008, los vecinos de Pinarejos se encontraron con un bando de su alcalde prohibiendo el consumo de agua por contaminación con arsénico. Las medidas de urgencia pasaron por entregar a cada habitante dos litros de agua embotellada por día, y así han estado varios meses. Pero el alto coste obligó a buscar soluciones más baratas y duraderas.

De nuevo ha sido preciso utilizar el agua corriente para abastecer a la gente. El refranero popular es sabio.