La Federación Empresarial Segoviana (FES) pide el establecimiento de una cota máxima de presión fiscal y considera «desajustada» la proporción a la que los empresarios tuvieron que hacer frente durante el ejercicio anterior. Según el presidente de FES, Pedro Palomo, los datos apuntan a que los más de 11.000 millones de euros adicionales recaudados por las subidas impositivas, vinieron soportados en su mayoría por las empresas españolas.

Durante un desayuno informativo con los medios de comunicación, Palomo advirtió que la carga fiscal de las empresas alcanzó unos límites «insostenibles» y solicitó que se reparta entre las distintas administraciones de manera que la subida de impuestos no rebase el fijado. «S puede estirar la goma pero con cuidado porque la elasticidad tiene un límite y se puede quebrar».

En este sentido, apuntó que están de acuerdo con la necesidad de establecer ajustes impositivos para establecer el objetivo de déficit pero advirtió que si continúan subiendo los impuestos en las empresas «llegará un punto en que no se puedan contar con ellas para generar empleo y riqueza».

Así, Palomo señaló que la subida del IVA durante el año pasado estuvo soportada hasta un 75 por ciento por los empresarios y que una gran parte del incremento no se ha trasladó al consumidor final con el objetivo de mantener productos a precios competitivos. «Es un castigo más que una contribución», aseguró.

 

Acceso a la financiación

Insistiendo en la necesidad de apoyar el emprendimiento como generador de empleo y empresas, Palomo criticó que los bancos no faciliten el acceso al crédito a proyectos rentables «a pesar de recibir dinero público». Para el representante de la patronal segoviana «no es de recibo» que las entidades no ejerzan su función social y financiera y prefieran fortalecer sus cuentas en vez de facilitar ayudas.

Palomo insistió en la necesidad de fortalecer la financiación con «medidas valientes y decididas» porque, como señaló, este es uno de los principales problemas a los que se enfrentan empresarios y emprendedores. «Lo que falta no es el motor, lo que pasa es que apenas hay gasolina en el mercado», aseveró.

 

Unidad de mercado

Asismismo el presidente de los empresarios segovianos insistió en la necesidad de la unidad de mercado y en este sentido esperó la aprobación del anteproyecto de la ley de garantía de unidad de mercado por el Consejo de Ministros. Para Palomo, «es paradójico» que mientras que el mercado europeo avanza en un mercado único, en España se haya sufrido un retroceso «de un mercado disgregado en 17 comunidades».

El presidente de FES esperó la culminación del proyecto que ofrecerá libre circulación de bienes y servicios para evitar la fractura del mercado único que español, que consideró como uno de los principales problemas para los empresarios. Palomo incidió en que la medida, ayudará a reducir costes y a expandir el mercado.