Profesores universitarios se mostraron en contra de la supresión de las diputaciones provinciales y recordaron que las entidades locales son los agentes que menos responsabilidad tienen en el déficit de la Administración pública. Así lo indicaron el profesor de Economía Aplicada de la UNED, José Manuel Tránchez Martín, y el Catedrático de Derecho Administrativo de la UVa, José Manuel Díez Lema, que participaron en una jornada sobre Estabilidad Presupuestaria y Endeudamiento Local que se celebró en el Salón de Actos de la Diputación de Segovia.

Tránchez Martín calificó de “razonable” el nivel de endeudamiento de los municipios. Y aportó datos sobre la situación actual de las entidades locales, de los que dijo que su desequilibrio obedece a “causas muy claras: la crisis y la caída de los ingresos inmobiliarios, que era una fuente típica de financiación local”.

En el mismo sentido se pronunció el Catedrático Díaz Lema, que recordó que las administraciones locales se han financiado con cargo al sector inmobiliario, y ello ha degenerado en la actual situación. Advirtió que es “más fácil hundirse que salir a flote, porque gastar lo hace cualquiera”, afirmó.

En esta línea recordó que el exministro de Hacienda Carlos Solchaga puso en marcha en 1992 medidas para reducir el déficit en la Administración, “y se tardó más de diez años en conseguir un pequeño superávit”. Repasó las diferentes normativas aprobadas en esta línea, pero le pareció que la última reforma Constitucional supuso cambiar el artículo 135, que “fue aprobada deprisa y corriendo”.

A juicio de Tránchez Martín, esta última aplicación ha sido “una reforma algo dura para los municipios”. “Muchos se han visto en un ahogo financiero por ese decreto que vinculaba un techo de gasto, que obligaba a una tesorería ajustada, o limitando el endeudamiento. En todo caso creo que eran señales para embridar los gobiernos locales, que no tienen un endeudamiento grave, pero que no hay que olvidar”.

Tras insistir en que el problema fundamental del endeudamiento está en el Estado y en las administraciones autonómicas, hizo hincapié en que las diputaciones “son necesarias y cumplen un papel”. Pero el mapa local “es muy heterogéneo; y no es lo mismo Castilla y León o Andalucía , que tienen muchas provincias y muchos municipios; que regiones uniprovinciales o Cataluña, con muy pocos municipios y muy grandes”.

Sí apostó por hacer una “reflexión sobre el tamaño de los municipios, pero no lo tenemos claro”. “Se pueden conseguir economías de escala con procesos de fusión, pero serán difíciles”. Además mostró sus dudas sobre dónde se puede conseguir un mayor ahorro, en las zonas metropolitanas o en los municipios pequeños.