Empresarios segovianos de varios sectores se han unido para trabajar en la mejora de la seguridad vial en la provincia, algo que se materializará en la celebración de unas jornadas formativas que contribuyan a reducir la siniestralidad en las carreteras.

Bajo la denominación ‘Fess.vial’, la iniciativa consistirá en unas jornadas que incluyen diversas actividades, desde exposiciones de material de Tráfico, hasta talleres prácticos para pequeños. Habrá también demostraciones del funcionamiento de ABS en los vehículos, de equipos de excarcelación tras accidentes, y exhibiciones de otros elementos de seguridad. También intervendrán en estas jornadas el catedrático de Seguridad Vial, Luis Montoro, y el campeón de rallys José Antonio Torres, que ofrecerán sendas conferencia. Se colocarán igualmente simuladores de conducción, de vuelcos, y se realizarán pruebas de conducción reales.

Las jornadas se desarrollarán del 29 de noviembre al 1 de diciembre y cuentan con la colaboración de las agrupaciones empresariales de autoescuelas, de talleres de reparación de vehículos, y de concesionarios y venta de vehículos; así como de las principales instituciones públicas.

La presidenta de la Asociación Provincial de Autoescuelas, Irene Herranz, explicó que la crisis está afectando de forma especial a todos los sectores e incidiendo en la seguridad vial. Por ello consideró fundamental concienciar a empresarios y a trabajadores sobre la importancia de mejorar la seguridad que hacen que una de cada tres víctimas mortales en las carreteras coincida con accidentes laborales.

De acuerdo con los datos aportados por Agapito Sanjuán, presidente de la Agrupación Metalúrgica, la situación económica actual ha hecho que se envejezca al parque automovilístico y también se reduzcan las órdenes de mantenimiento de coches y furgonetas.

José Luis Horcajo, presidente del Gremio de Talleres de Reparación de Automóviles, también sostuvo que los vehículos que se llevan para ser revisados por mecánicos para ser sometidos a labores de mantenimiento, son muchos menos que antes, y los propietarios alargan los plazos para pasar las revisiones o sustituir elementos de seguridad.