El consejero de Sanidad, Francisco Javier Álvarez Guisasola, ha explicado que el objetivo de la Junta es garantizar la accesibilidad de los servicios sanitarios a través de recursos públicos y con la colaboración de la empresa privada. Así, indicó que el discurso del procurador socialista Octavio Cantalejo es “antiguo y desfasado” y que las relaciones entre la sanidad pública y privada se basan en el principio de la complementariedad, al tiempo que negó las acusaciones socialistas de privatización de algunos servicios asistenciales en el Hospital de Segovia.

Para ello, en su intervención en el Pleno de las Cortes, el consejero citó palabras de la nueva ministra de Sanidad, Leire Pajín, así como de dirigentes socialistas. Por ello, Francisco Javier Álvarez Guisasola, recomendó al procurador socialista hablar con responsables de sanitarios como los consejeros de las comunidades autónomas donde gobierna el PSOE. De esa manera, indicó que dará “marcha atrás”.

Sin embargo, el procurador socialista Octavio Cantalejo señaló que los enfermos de cáncer peregrinan a Valladolid y a Madrid y precisó que la Junta recurre a la iniciativa privada para dar solución a ese problema.

Además, el dirigente socialista apostilló que el consejero conocía la necesidad de una unidad de radioterapia en Segovia y añadió que “no se puede improvisar”. Respecto al Hospital Policlínico recordó que la Junta pretendía reabrirlo y que para ello encargó estudios técnicos. Por ello, criticó que haya anunciado que una empresa privada realiza nuevos estudios para su reapertura. También sostuvo que el aparcamiento del hospital no es un servicio asistencial, pero precisó que no se trata de una competencia del Ayuntamiento de la ciudad.

Ante los problemas de Segovia, el procurado concluyó que “sólo encuentra salida con la privatización”.