El PP revalidará la mayoría absoluta que tiene en Castilla y León desde hace 20 años e incluso aumentaría en cuatro puntos el margen que consiguió en las elecciones de 2007, según el sondeo de intención de voto realizado por Sigma Dos para El Mundo, recogido por la Agencia Ical.

De hecho, el PP está en condiciones de arrebatar procuradores al PSOE en seis de las nueve provincias de la Comunidad, según el sondeo. El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, logrará un 53,6% de los votos, cuatro puntos más que en 2007, lo que le permitirá, en el peor de los casos, repetir los 48 procuradores con que cuenta hoy (sobre un Parlamento con 83), tras 10 años de gobierno.

Sin embargo, de confirmarse los mejores resultados de la horquilla que plantea el sondeo, el PP podría llegar a 54 escaños e incrementar en 12 su ventaja con el PSOE, que en la actualidad es ya de 15 procuradores. Los populares podrían aumentar su representación en Burgos, León, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora.

En el otro lado, mantener sus 33 procuradores actuales es la meta más alta que Sigma Dos concede al aspirante socialista, al que otorga un 34,4% de intención de voto, tres puntos menos que en la anterior cita electoral. Ahora bien, en la horquilla más baja de reparto de escaños puede caer hasta los 27.

Óscar López, promesa de futuro del PSOE y hombre de confianza de José Blanco, desembarcó en Castilla y León con ánimo e intención de renovar la oferta socialista en la comunidad, pero su ambición electoral se ha visto zarandeada por el huracán de la crisis. También por su dificultad para perfilar una alternativa clara, con un partido en el que la renovación todavía no ha terminado de cuajar del todo.

Fuera de las dos grandes formaciones, únicamente los leonesistas de Unión del Pueblo Leonés (UPL) tendrían garantizada presencia en las Cortes, con uno o dos escaños, y un 2,4% de los votos. De confirmarse, sería un buen resultado para un partido escindido y sumido en una grave crisis interna.

Izquierda Unida (IU) únicamente mejoraría sus resultados de hace cuatro años en Valladolid, donde su líder, José María González, tiene opción a lograr un escaño. La lista de Unión Progreso y Democracia (UPyD) que encabeza Félix Sánchez Montesinos no tiene en cambio fuerza suficiente para entrar en el Parlamento regional.

El sondeo revela que el Gobierno de Herrera mantiene un alto grado de aceptación, pues un 30,4% de los ciudadanos califica su gestión de buena o muy buena, y un 39,8% como regular. No obstante, los 24 años ininterrumpidos de gobierno popular se dejan notar en la existencia de una alta contestación: un 25,6% rechazan su gestión como mala o muy mala.

A este respecto, sin embargo, hay que resaltar que la valoración ha mejorado con respecto al anterior sondeo de Sigma Dos realizado en mayo. Entonces, sólo el 27,4% la calificaba positivamente, tres puntos menos que en el mes de diciembre.

Probablemente noticias como el primer puesto educativo que el informe Pisa otorgó a Castilla y León, la aprobación de la Renta de Ciudadanía (un subsidio social que amplía y mejora el Ingreso Mínimo de Inserción), o los acuerdos con los sindicatos para mantener ayudas a los parados sin cobertura justo cuando el Gobierno las retiraba, hayan contribuido al cambio. Y ello pese a que el paro ha crecido en ese mismo periodo más que en España, si bien todavía es inferior a la media.

La otra gran novedad con respecto al sondeo de mayo es que el PSOE ha recuperado terreno en casi todas las provincias, con las únicas excepciones de Ávila, donde baja, y Zamora, donde se mantiene. La recuperación ha sido especialmente notable en León (una provincia con una gran base socialista y muy identificada con Zapatero), Soria (probablemente por la buena gestión del Ayuntamiento de la capital) y Valladolid, donde las polémicas declaraciones del alcalde sobre Leire Pajín quizá hayan contribuido a movilizar a las bases socialistas.