El Obispo de Segovia, Ángel Rubio, asegura en su carta pastoral que la actual legislación referente al matrimonio “es gravemente injusta” porque “no reconoce netamente la institución del matrimonio en su especificidad, y no protege el derecho de los contrayentes a ser reconocidos en el ordenamiento jurídico como esposo y esposa». A su juicio, la sentencia del Tribunal Constitucional “ni garantiza el derecho de los niños y de los jóvenes a ser educados como “esposos” y “esposas” del futuro” ni tampoco el derecho de los niños “a disfrutar de un padre y de una madre en el seno de una familia estable”.

Rubio incide en que “no toda forma de convivencia es matrimonio ni cumple con la función propia del matrimonio que es perpetuar la especie, tener hijos y educarlos correctamente”. Así, en una carta pastoral dedicada a la familia, asegura a los fieles segovianos que “sin la familia y sin la protección del matrimonio y la natalidad, no habrá salida duradera de la crisis”. “No son leyes justas las que no reconocen ni protegen estos derechos tan básicos sin restricción alguna. Por eso, es urgente la reforma de nuestra legislación sobre el matrimonio”, asegura.

El obispo de Segovia mantiene que la familia, fundada en el matrimonio, es “la unión indisoluble entre el hombre y la mujer, es una institución insustituible según los planes de Dios, y cuyo valor fundamental la Iglesia no puede dejar de anunciar y promover, para que sea vivido siempre con sentido de responsabilidad y alegría”.

Además, muestra la familia como “un bien necesario para los pueblos, un fundamento indispensable para la sociedad y un gran tesoro de los esposos”.