La concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Segovia, Paloma Maroto, confió hoy en que el problema que está causando el mal olor y sabor del agua potable tanto en la capital como en algunas poblaciones del alfoz se resuelva “en los próximos días si las temperaturas continúan bajando». Aunque su potabilidad está asegurada, la edil reconoció hoy la “desagradable sensación que produce” desde hace días por la proliferación de algas en el pantano de Pontón Alto, de ahí que el Consistorio y Aqualia hayan optado por mezclar esta agua con la del embalse de Revenga.

“Si las temperaturas siguen bajando el problema estará resuelto en los próximos días”, explicó Maroto, quien insistió en que no existe ningún riesgo para la salud: “Otra cosa es que sea desagradable por el olor y el sabor. Seguimos analizando, pero las algas del pantano lógicamente no las podemos quitar ni controlar. Por lo que dicen los técnicos los cambios bruscos de temperatura producen como un cambio de estrato de las algas, que son las que causan esto”. La concejala admitió incluso que “muchas llamadas” de ciudadanos les han informado del problema también “a la hora de la ducha, porque con el agua caliente el olor, la sensación, se produce más”.

El Consistorio segoviano ya emitió un comunicado el pasado lunes para informar sobre «la aparición de un determinado tipo de algas en el pantano del Pontón, debido a los cambios de temperaturas”, como origen del “ligero olor a moho y cierto sabor atípico” que presenta el agua potable en los últimos días. En concreto, la proliferación de algas ha provocado la “pérdida de calidad en el agua bruta del pantano que llega a la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) y un empeoramiento de las características organolépticas (olor y sabor, fundamentalmente)”, situación que afecta tanto a los vecinos de la capital como a las poblaciones del alfoz de Segovia que se abastecen de ese mismo pantano.

Ante esta situación, y aunque la potabilidad está garantizada, el Ayuntamiento, en colaboración con Aqualia (empresa adjudicataria de la gestión integral del Servicio de Agua de Segovia) ha decidido mezclar el agua procedente del Pontón Alto con la del embalse de Puente Alta de Revenga que, al menos hasta la fecha, no ha sufrido este problema de proliferación de algas. De esta manera, se busca “minimizar el diferente olor y sabor que presenta el agua de consumo de la ciudad”. Además, los análisis para el control del agua se suceden a diario, “como exige la normativa sanitaria vigente”.