Castilla y León se mantiene como una de las comunidades autónomas más inflacionistas, y aunque en agosto los precios subieron seis décimas, lo mismo que en el conjunto de España, en términos interanuales el incremento del IPC (Índice de Precios al Consumo) es del tres por ciento, lo que supone tres décimas más que la media nacional, que se situó en el 2,7 por ciento, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En la misma línea, la provincia de Segovia vio como el IPC creció en un agosto un 0,7 por ciento, un punto más que la media nacional y regional, aunque en términos interanuales no superó la media de los 3 puntos, quedándose en una crecida de un 2,9 por ciento, también por encima de la media nacional.

Solo Cataluña y Cantabria, con tasas del 3,1 por ciento, registraron un crecimiento de la inflación superior al autonómico. Todas las comunidades aumentaron su variación anual. Los mayores incrementos correspondieron a Cantabria, cuya variación del 3,1 por ciento es ocho décimas superior a la del mes anterior, y Castilla-La Mancha y Galicia, que subieron su tasas anuales en seis décimas hasta el 2,7 por ciento y el 2,6 por ciento, respectivamente. Por su parte, las comunidades en las que menos aumentó la tasa anual fueron Madrid (2,5 por ciento) y la Comunidad Foral de Navarra (2,8 por ciento), con una subida de tres décimas.

El incremento de los precios se debió sobre todo al alza del coste del grupo de bebidas alcohólicas y tabaco, tanto en Castilla y León, donde en el último año han subido un 10,3 por ciento, como en el conjunto de España con un incremento del 9,9 por ciento.

En la Comunidad, en los últimos 12 meses, también subieron los precios de la vivienda (7,6 por ciento), el transporte (6,8 por ciento), la medicina (4,5), la enseñanza (3,2 por ciento) los alimentos y bebidas no alcohólicas (2,4 por ciento), menaje (1,2 por ciento) y hoteles, cafés y restaurantes (0,8 por ciento). El vestido y el calzado no han sufrido variación de los precios, mientras que sólo descendieron las comunicaciones (4,6 por ciento) y el ocio y la cultura (0,5 por ciento).

En términos mensuales, en comparación con julio, los sectores más inflacionistas fueron el transporte, con una subida del dos por ciento, por delante de ocio y cultura, donde los precios se incrementaron un 1,1 por ciento. La vivienda se encareció un 0,8 por ciento, los hoteles, cafés y restaurantes un 0,7 por ciento, los alimentos y bebidas no alcohólicas un 0,4 por ciento, el menaje un 0,3 por ciento y las bebidas no alcohólicas y el tabaco un 0,2, por ciento. Tanto la enseñanza como las comunicaciones no experimentaron cambios, mientras que el vestido y el calzado bajaron un 0,9 por ciento y la medicina un 0,6 por ciento

En el acumulado del año, donde los precios en Castilla y León han subido un 1,2 por ciento, una décima más que en el conjunto de España, destaca una caída de los precios del 16 por ciento en vestido y calzado y de las comunicaciones en un 4,1 por ciento. El resto de sectores presentan incrementos que encabezan la medicina con un 6,8 por ciento, por delante del transporte con un 6,1 por ciento, y de la vivienda con un 5,9 por ciento. Las bebidas alcohólicas y el tabaco subieron un 5,1 por ciento, los hoteles, cafés y restaurantes un 2,5 por ciento, los alimentos y las bebidas no alcohólicas un 1,4 por ciento, y el mismo porcentaje.