El Gran Ballet de Cámara de Madrid presenta el próximo 28 de julio a las 22:30 horas en la Granja de San Ildefonso la Gala Homenaje a la gran bailarina Alicia Alonso con motivo del 70 Aniversario de su debut artístico en el rol protagónico de “Giselle”, una de las grandes obras de la danza clásica. 

La actuación de la compañía madrileña, se enmarca dentro de ‘Las noches mágicas de La Granja’, organizadas por el Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso y el Instituto Universitario de la Danza “Alicia Alonso”. La velada tendrá lugar en el Patio Central de la Real Fábrica Cristales y recoge la versión íntegra con la cual la artista cubana aborda el segundo Acto de “Giselle”. El resto de las piezas anunciadas también rinde tributo a la labor de la Alonso en la difusión de otras manifestaciones de la danza española y contemporánea.

Durante la Lección Magistral que impartió hace unos días en los Cursos Internacionales de Verano de San Lorenzo de El Escorial, la incansable creadora agradecía públicamente al Ayuntamiento del Real Sitio de San Ildefonso este homenaje e ironizaba así: “lo más importante de este homenaje no soy yo porque cada vez que se abre al telón es como si Giselle volviera a nacer. Como yo aspiro a vivir doscientos años espero que ella siempre me acompañe”.

El 2 de noviembre de 1943, al enfermar la gran bailarina Alicia Markova, una jovencísima y desconocida Alicia Alonso es designada para ocupar su lugar. Su gran actuación de esa noche ante el público del Metropolitan Opera House de Nueva York dio a luz la leyenda de la eterna Giselle.

Años más tarde, en 1971, la capital francesa se rindió a sus pies cuando los sorprendidos balletómanos locales disfrutaban en les Champs Eliseé de la resurrección de un ballet que se pensaba muerto. La Alonso fue coronada por dos veces con el Grand Prix de la Ville de París, algo totalmente inusual en la historia de estos premios, primero por su interpretación y luego, por la magnífica versión interpretada por el Ballet Nacional de Cuba. El gran crítico inglés Arnold Haskell señaló que “Alicia Alonso no interpreta a “Giselle”, ella es “Giselle” misma”. Nureyev exclamó: “ella es la transparencia del gesto y del movimiento”. Desde aquel entonces el mundo de la danza hizo suya la expresión: “ella nació para que no muriera Giselle”.