El Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria inyectará nuevo capital en el banco Caja España-Duero (Cesiss) lo que, en la práctica, supone que el Estado se convertirá en el principal accionista de la entidad, según informaron a última hora de la tarde de hoh diversos medios de comunicación que citan fuentes financieras, aunque desde el banco castellano y leonés no se tiene comunicación oficial alguna sobre este hecho y esperan que el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, aclare los planes comunitarios sobre la reestructuración del sistema bancario español en la comparecencia que tiene prevista para el próximo 20 de diciembre.

Según estas fuentes explicaron que, como Caja España ya recibió 550 millones de ayudas del FROB a través de Bonos Convertibles Contingentes, y ahora necesitaría una nueva inyección para cumplir con los objetivos de solvencia marcados, la Unión Europea contempla que el Estado convierta en capital estos ‘cocos’ por lo que se convertiría en el principal accionista de la entidad, y luego acometer un nuevo traspaso de fondos públicos. No obstante, las instituciones europeas prevén mantener al equipo directivo de la entidad. Por un procedimiento similar, el Estado se convertiría también en el principal accionista del Banco Mare Nostrum.

Esta información se produjo mientras los responsables de Banco Ceiss se encontraban en un Consejo de Dirección en Madrid, tras el que insistieron en que aún no hay una decisión oficial tomada al respecto y emplazaron al análisis que efectúe la Comisión Europea sobre los planes de reestructuración del sistema financiero español para comprobar que medidas se tomarán. En este sentido, aunque el Banco Ceiss se encuentra en el grupo 2 del análisis que efectuaron los expertos, es decir, aquellas entidades que necesitarían ayudas públicas, el informe puso también de manifiesto que la fusión con Unicaja, proceso en el que están inmersas ambas entidades, no requeriría de estos apoyos.

De confirmarse estas informaciones, el FROB deberá realizar una nueva evaluación de la situación de la entidad y de sus necesidades de capital que, en esta ocasión, tendrá en cuenta el traspaso de activos que el banco CEISS debe hacer al denominado ‘banco malo’. Una vez concluido, será el Gobierno el que determine el capital que deberá transferir.