Ya habíamos escrito muchos artículos, reportajes, y noticias sobre el universo de Segovia 2016, también habíamos dado nuestras opiniones en diversas ocasiones entre amigos y compañeros…pero finalmente las dudas nos asaltaban, las quinielas eran inevitables, y durante las últimas semanas al firme convencimiento e inmediatamente después de pensar que Segovia sería, sin duda, ganadora, nos rondaban muchas preguntas. ¿Y no jugará en contra de nosotros que otra ciudad de la Comunidad haya sido ya Capital Europea de la Cultura? ¿Y la andaluza dicen que es una de las favoritas? Sinceramente, si algunos teníamos una cosa clara era que San Sebastián iba a ser muy difícil que saliera, y no precisamente por menospreciar su proyecto, el cual, desconozco en profundidad. En definitiva, las dudas eran muchas, pero el sentimiento estaba con Segovia 2016.

Y por fin llegó el esperado 28 de junio. Aquel en el que los colores de Segovia 2016 ondeaban en las mentes de todos los que apoyamos un proyecto que se gestó con la firme convicción e ilusión de dar a la ciudad el empujón cultural que se merecía. 

Tras la noticia de no poder asistir a las puertas del Museo del Traje, por agenda, y con la camiseta y el pin de nuestra candidatura, ya preparados, no quedó sino esperar al mediodía para embarcarnos en un viaje a Madrid en el que desde luego sobraban nervios e ilusión. Mucha ilusión. Y más quinielas, y más especulaciones, y más posibles rivales…

 

Los minutos antes

Y por fin, una vez acreditados, comenzamos a entrar en la sala del Ministerio de Cultura. En pocos minutos empezamos a encontrar a caras conocidas, más compañeros de profesión, y a la delegación segoviana. Nervios a flor de piel y Pedro Arahuetes, alcalde de Segovia, declaraba estar “como un flan”, de los nervios, claro. Y no le faltaba razón. Los demás como Clara Luquero o Nuria Preciado saludaban con sonrisas nerviosas (¡Qué comience ya por favor!)

Rápidamente el barullo comenzó a apoderarse de esa sala, y un servidor decidió sentarse para comunicarse (bendito WIFI) con los lectores de Segoviaudaz.es, y ponerles nerviosos. No iba a ser yo el único ¿no?.

Y así a grito cordobés de ¡La ministra!¡La ministra!, González-Sinde entraba completando como anfitriona a los que iban minutos después a dar a conocer el resultado definitivo. Una vez subida ante los medios y los asistentes al evento, la ministra de Cultura, recordó los beneficios que reporta el nombramiento de Capital Europea de la Cultura “Progreso y beneficio económico directo e indirecto”, tanto por la ayuda que con la que la Unión Europea financia el proyecto como por el incremento de infraestructuras culturales e ingresos derivados del turismo”, señalaba.

Las palabras hacia Segovia resaltaban el proyecto de la ciudad imaginada. La que todos imaginábamos que sería bajo el título de 2016.

Y por fin Manfered Gaulhofer, presidente del Comité Seleccionador se subía junto al vicepresidente al estrado para dar a conocer el veredicto. No sin antes, y como buen maestro de ceremonias, mantener el suspense hablando de cada una de las candidatas. Esta vez, fue el laboratorio de cultura e innovación y el modelo de desarrollo, por lo que Segovia fue destacada.

Manos juntas y cerca de la boca. Concentración. Esperanza. El alcalde de Segovia, sabía que quedaba muy poco.

 

La decisión

Y San Sebastián sonó a través del micrófono del presidente, y con estas dos palabras se desvanecieron las ilusiones de todos los que estábamos allí. De todos menos los de la delegación donostiarra, cuyos simpatizantes se encontraban delante de nosotros y que se abrazaban y lloraban de alegría. Por supuesto, les damos la enhorabuena.

Tras el discurso del actual alcalde de San Sebastián, Juan Carlos Izaquirre, de Bildu, en el que, en euskera y castellano, agradeció el apoyo recibido y “la importancia del vasco como idioma para poder presentarlo a Europa y al mundo”, la delegación segoviana salía decepcionada hacia la puerta dónde los medios, los suyos, los de su ciudad, los mismos que estaban igual de decepcionados (o al menos yo), estaban para recoger sus impresiones.

 

Las impresiones de la delegación segoviana

Tras felicitar a los ganadores, Pedro Arahuetes, manifestaba su incredulidad porque «si alguien no estaba en las quinielas era San Sebastián”, señalaba. Consideró que los puntos en los que, acerca de Segovia, el jurado incidió no eran en sí las fortalezas más representativas de nuestra ciudad, pero quiso además señalar que el proyecto de Segovia 2016 continuará hacia delante aunque sea sin el título 2016 y con otros plazos diferentes, en este caso más lentos puesto “que las infraestructuras no tendrán que estar listas para el 2016”. «El proyecto de Segovia no acaba hoy sino que va a continuar a lo largo de los próximos años, vamos a desarrollar una gran actividad cultural y la cultura seguirá siendo uno de nuestros ejes de desarrollo», añadía.

Por su parte, Nuria Preciado, directora gerente de Segovia 2016, hablaba de una “sorpresa en cierta medida”, porque aseguraba que el proyecto de San Sebastián era un proyecto muy ajustado, aunque todos pensáramos que sus circunstancias políticas lo harían más difícil. Para finalizar, unas muy gratas palabras. “Sabemos que nos hemos quedado muy cerca y sabemos que nuestro proyecto ha calado muy hondo”. Y gratas porque aunque no hayamos ganado, podemos decir que Sin Segovia no Luna, y eso ya no nos lo quita nadie.

Clara Luquero, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Segovia, nos besaba y abrazaba entre lágrimas. Era puro sentimiento. El de la pasión de nuestro proyecto, señalaba, del que todos los segovianos se tienen que sentir orgullosos, y del que se va a seguir desarrollando paso a paso, añadía con aires agridulces. “Hemos compartido todos los ciudadanos de Segovia una gran pasión por un proyecto como desde hace muchos años no hacíamos”.

 

Y cómo no, más especulaciones, más vueltas a la cabeza, más posibles soluciones que nos dieran la respuesta a una pregunta:  ¿Por qué Segovia no ha sido Capital Europea de la Cultura? En definitiva compartimos nuestra perplejidad de vuelta a la ciudad de la Luna, compartimos nuestra tristeza, pero también las ganas de que el proyecto de Capital de la Cultura, y remarco Cultura, Europea de San Sebastián, cree un nuevo referente de cultura española y acerque nuestro país al continente. Pero sobretodo, compartimos ese espíritu del que en mucho tiempo no podremos dejar de hablar. El espíritu de Segovia 2016.