El Consejo de la Juventud de Castilla y León pide apostar por políticas dirigidas a este colectivo que ayudarán a frenar el éxodo en la Comunidad. «Es el momento de actuar y apostar por el colectivo juvenil», reclama esta institución en un manifiesto elaborado con motivo del Día de la Comunidad, que se celebra mañana 23 de abril.

El texto recuerda que la juventud representa a «uno de los pilares principales del presente y del futuro» de la sociedad, pero sin embargo afronta una nueva crisis sanitaria, social y económica, tras la de 2008, que les está afectando especialmente. «En 2020, la juventud comenzó siendo precaria, en riesgo de pobreza y exclusión social y, durante la pandemia, su situación ha empeorado», expone.

«No podemos ser otra vez el colectivo que se queda a la cola de la recuperación, sino que se tiene que poner el foco y el objetivo en la juventud de nuestra Comunidad, planteando medidas y acciones que realmente frenen el paro juvenil y la inestabilidad económica a la que nos enfrentamos», añade.

Por ello, insta a las administraciones públicas a poner en marcha políticas que apuesten por el ocio y el tiempo libre, como generador de cultura, de socialización y de democracia, así como para generar espacios para un ocio alternativo y saludable o educativo.

También reclama garantizar la seguridad en los espacios en los que se lleven a cabo las actividades de educación no formal, amparando y protegiendo al voluntariado debido a su «alta responsabilidad». Para ello, pide dotarles del «mejor» marco jurídico que les proteja ante cualquier tipo de incidente o situación y demanda que se incorpore a los monitores de tiempo libre a un plan de vacunación, especialmente ante las campañas de verano.

Por otra parte, pide fomentar la participación democrática de la juventud, a través de espacios y procesos específicos. Entre las vías posible, defiende el fortalecimiento de tejido asociativo juvenil. También, propuso entender las políticas de juventud como medidas transversales, de forma que se apueste por profesionales conocedores de la materia.

Finalmente, el Consejo lamentó que la juventud haya estado en el «punto de mira» como el sector poblacional que incumplía las medidas y como «foco propagador» del COVID-19, sin ser a su juicio reconocido el trabajo del voluntariado, del tercer sector y de las entidades juveniles.