La Dirección de la Fundación Centro Nacional del Vidrio ha comunicado a los trabajadores la iniciación de un expediente de regulación de empleo por el que se extinguen diecisiete puestos de trabajo. Así lo han hecho público miembros del comité de empresa quienes han mostrado su «más profundo rechazo a esta actitud». A través de un comunicado remitido a Ical, el presidente del comité, José Luis Duque, incidió en que esta situación «no es nueva» y, recalcó, «llevamos más de tres años con retrasos continuos en el cobro de las nóminas, cortes de gas, retraso en el pago a proveedores, entre otros». «Es una situación insostenible en la que la responsabilidad es totalmente de la dirección del centro por una gestión errónea, que nos ha llevado a una deuda de más de 2 millones de euros, una estratosférica carencia de contenido cultural, una desorganización absoluta en todos los ámbitos de la fundación, tráfico de influencias con la contratación de la familia y amigos de la directora Aurea Juárez Galindo, que sin saber del mundo del vidrio son los únicos que no están despedidos».

Según la versión del comité de empresa, el centro despedirá a 17 trabajadores cualificados y especializados en el mundo del vidrio desde hace más de 20 años para, aseguraron, «mantener los puestos de trabajo de los amigos y familiares de Aurea Juárez Galindo, que están contratados tanto para el centro nacional del vidrio como para la escuela superior del vidrio, una decisión que, a su juicio, está «poniendo en peligro la institución Centro Nacional del Vidrio».

El comité muestra su indignación por la decisión que, según la dirección, ha acordado el patronato y que, a su juicio, llevará «al traste» todo lo invertido por el Ministerio de Cultura, Junta de Castilla y León, Diputación provincial y Ayuntamiento del Real sito de San Ildefonso por una «incompetencia y una mala gestión del equipo directivo, directora general y presidente, Salazar Simpson. Aparte recuerdan que, al margen de las aportaciones, la institución ha recibido más dinero a través de subvenciones, proyectos de formación, intercambio, estructura benéfico docente, unos fondos a los que, añaden, hay que sumar la rehabilitación del edificio, donde se invirtieron más de 15 millones de euros