La crisis actual y el contexto social hace que muchas empresarias vean con incertidumbre el futuro de sus negocios. Así se desprende del estudio ‘Las mujeres autónomas de Castilla y León. Diagnóstico de la situación actual’, presentado por la Federación de Autónomos de Castilla y León que recoge un dato muy significativo: Cuatro de cada diez autónomas de Castilla y León cree que su negocio no superará la crisis por lo que el índice de superviviencia de sus empresas se sitúa en el 5,91 sobre diez. De esta forma, el 8,7 por ciento de las emprendedoras de la Comunidad considera que son “bajas” las posibilidades de que su empresa se sobreponga a las dificultades económicas, por lo que unas 8.143 podrían cesar en su actividad, lo que pondría en riesgo 24.000 empleos.

Una de cada cuatro mujeres en activo es empresaria, así en el mes de enero se contabilizaron 63.839 emprendedoras castellanas y leonesas frente a las 309.755 inscritas en el régimen general. Para ellas, las principales causas que identifican para el cese de la actividad son la caída del consumo y el empeoramiento de la situación económica.

Asimismo, las autónomas de Castilla y León suspenden a la economía autonómica con un 2,64 sobre diez. Las más pesimistas son las burgalesas con un 1,67 y las más optimistas las palentinas con un cinco. En puestos intermedios se sitúan las sorianas (3,75), las segovianas (3,33), las vallisoletanas (3,06), las leonesas (2,21), las abulenses (2,08), las salmantinas (2,05) y las zamoranas (dos). Además, sólo el 1,45 por ciento de las emprendedoras autónomas considera buena la marcha de la economía para su colectivo, frente al 33,33 por ciento que la considera mala y el 30,43 que la califica de muy mala.

 

¿Cuál es el perfil de la empresaria de Castilla y León?

El perfil de la empresaria autónoma de Castilla y León es una mujer de 48 años, casada y con estudios universitarios, que empezó a trabajar por cuenta ajena a los 25 años y a los 30 creó su negocio. Factura de media al año unos 60.000 euros y emplea entre uno y tres trabajadores. Además, mayoritariamente, suelen tener personas a su cargo y compartir los gastos del hogar con sus parejas. También el sector servicios es donde ejercen principalmente (92,75 por ciento) su actividad ya que su presencia es minoritaria en la industria (4,35 por ciento), la agricultura y la construcción (1,45 por ciento), donde aseguran siguen siendo discriminadas.

Sin embargo, el informe encargado por Feacyl recoge que la desigualdad es percibida por el 39,13 por ciento. En la provincia abulense este porcentaje se incrementa notablemente y desciende en Burgos y León. Sin embargo, el 91,3 por ciento asegura que no se enfrentó, por su condición de mujer, a mayores dificultades. Las principales fueron barreras “machistas” en algunos sectores, problemas para conseguir financiación y un menor apoyo familiar. Además, los mayores problemas para continuar con su empresa son para la mayoría los apuros derivados de la escasez de liquidez y la conciliación de la vida familiar y laboral.

Al respecto, el estudio destaca que el 60,29 por ciento de las mujeres autónomas, si pudieran elegir, se decantaría por el régimen general de cotización, lo que denota, según el informe, un alto grado de insatisfacción con el régimen por cuenta propia. No obstante, un gran número de encuestadas asegura que decidió crear una empresa precisamente por las facilidades que ofrece para conciliar la vida familiar y laboral.

 

Propuestas

Por otra parte, el presidente de Feacyl indicó que trasladarán los resultados y conclusiones de este informe a los responsables de la Dirección General de la Mujer de la Junta de Castilla y León, así como la Dirección de Economía Social del Gobierno central. Demandó ayudas “específicas” ya que las autónomas de la Comunidad consideras “salidas factibles” a sus problemas el trabajo en la red, la intercooperación y la subcontratación.

Javier Cepedano propuso “agilizar” la tramitación burocrática, “unificar” los puntos de información y asesoramiento, “facilitar” el acceso a la financiación y “desarrollar” líneas de financiación preferentes para mujeres empresarias en forma de microcréditos fundamentalmente. Por tanto, defendió la aplicación de medidas fiscales, como bonificaciones en los impuestos de Sociedades y rentas físicas, así como en las contrataciones realizadas por autónomas durante su baja médica por maternidad

El presidente de Feacyl también planteó la extensión de la “cuota cero” para los contratos de interinidad realizados por las autónomas con descanso maternal y la posibilidad de compatibilizar la prestación por maternidad con el desarrollo de la actividad a tiempo parcial o con la actividad gerencial de su negocio. Además, apoyó la propuesta que Cecale ha expuesto en la Mesa del Diálogo Social como la agilización de la toma de razón en la cesión de un crédito de contratos con la administración autonómica

Finalmente, Cepedano insistió en que debe promoverse instrumentos “eficaces” e “innovadores” que permitan a mujeres y hombres conciliar el trabajo y las responsabilidades familiares. Así, señaló que debe potenciarse la formación, la información y el trabajo en la red. También exigió más apoyo institucional a iniciativas empresariales en sectores con escasa presencia femenina.

El estudio basa sus datos en 300 entrevistas a autónomas de las nueve provincias de Castilla y León, asociadas y no asociadas a Feacyl, realizadas entre los meses de noviembre y enero.