La asociación Ecologistas en Acción ha denunciado el inadecuado tratamiento de residuos en una empresa de compostaje que provoca malos olores en varios municipios de toda una comarca de Segovia, que varía en función de la dirección del viento.

Según indicaron en rueda de prensa, los problemas se deben a “las malas prácticas de la empresa Agrogestión y Aplicaciones Medioambientales, S. L”, que se dedica al compostaje de residuos orgánicos en la localidad de Fuentepelayo, en el centro de la provincia.

Los malos olores, en función de la dirección del viento, se extienden tanto a Fuentepelayo como a Navalmanzano, Zarzuela del Pinar, Aguilafuente y Lastras de Cuéllar, explicaron los responsables.

Al parecer, parte del material compostado procede de mataderos e industrias cárnicas de Guijuelo, Salamanca, con subproductos animales no destinados al consumo humano como pelos o sangre. Otra parte procedería de hospitales, “existiendo el riesgo de que sean restos contaminados de residuos infecciosos o patológicos”, añaden los ecologistas. También sospechan la existencia de residuos procedentes de la planta de bioetanol de Babilafuente (Salamanca), residuos que en ocasiones habrían sido desviados a la población de Guimialcón, (Ávila), sin tratamiento alguno. “Otra parte del material a compostar serían lodos, residuos que habitualmente contienen metales pesados y otras sustancias peligrosas para el medio ambiente y la salud de las personas”, agregan.

Los residuos presentes en la citada planta de tratamiento producen evidentes molestias a los vecinos, afectando además negativamente a las actividades de turismo rural que se desarrollan en aquella comarca conocida como Tierra de Pinares.

A la vista de estas circunstancias, Leticia Baselga, responsable estatal de residuos en Ecologistas en Acción, apoyada desde Ecologistas en Acción de Segovia, ha denunciado los hechos y ha solicitado que se investiguen, que se ponga fin a los malos olores y se asegure el cumplimiento de la legalidad vigente. La denuncia se ha trasladado al Ayuntamiento de Fuentepelayo, a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, a la Confederación Hidrográfica del Duero, al Seprona de la Guardia Civil, al Fiscal de Medio Ambiente de Castilla y León, y al Juzgado de Cuéllar.