Decisión, determinación y mucha fuerza son necesarias ahora más que nunca para embarcarse en proyectos empresariales que lleven a sus creadores a cumplir un sueño y más aún cuando apenas se supera la veintena de años. Con una cabeza repleta de ideas y confianza plena en sus posibilidades, la segoviana Ana Gil Barreno, mejor diseñadora novel de Castilla y León 2013 por la Asociación  de Nuevos  Diseñadores  Españoles (ANDE), ultima los pasos previos para dar a luz a final de año a sus propias firmas de ropa. Para ella, “la moda en Castilla y León es como un gato con cascabel, brillamos y sonamos pero somos demasiado sigilosos”.

Aunque ya con 22 años es consciente de que cada vez la industria es más escasa y que el negocio de la moda lo tiene complicado para nutrirse de ella y ser rentable, Gil Barreno continúa confiando en el potencial del arte y la artesanía para sacar adelante sus firmas ‘Dala Z’ y ‘D by Dala Z’ que estarán destinadas a “una mujer sexy, elegante y transgresora”. Pero las pretensiones de esta joven segoviana no solo se circunscriben en el territorio nacional sino que prepara su participación en el festival de Hyeres (Francia) con ayuda de su mentor y director de carrera Juan Duyos. “Estamos preparando algo que sin duda va a dar qué hablar”, asegura a la agencia Ical.

Desde el taller ‘enhebralaguja’ de la segoviana Isabel del Barrio Sánchez, Ana Gil prepara otros proyectos que abarcan desde producciones o prototipos hasta confección a medida. “Cada día con nuevos retos y con muchas cosas por aprender, pero también muchas por enseñar”, señala mientras asegura que en la actualidad confecciona los últimos retales de su nueva colección que presentará en EGO Cibeles el próximo mes de febrero, un espacio dedicado a creadores noveles.

Bajo los estandartes de delicadeza y feminidad, la joven diseñadora bebe de los patrones de Duyos pero también se confiesa seguidora de la británica Vivienne Westwood, considerada madre de la estética punk y New Wave. La cuidada técnica y la diversidad de materiales de la holandesa Iris Van Herpen, hacen que sea su diseñadora fetiche. “Alucinante todo su trabajo”, asevera.

Aunque en la actualidad se encuentra finalizando un Grado de Diseño de Moda en la Universidad ESNE, recuerda cómo nació su “pasión” por las artes textiles en la Escuela de Arte y Superior de Diseño de Segovia ‘Casa de los Picos’ donde cursó Bachillerato. Allí estudió tecnología textil y “quedé prendada”, asegura. Además, relata que estando rodeada de personas que rechazaban su cuerpo, se interesó por un mundo a través del que “nos transformamos desde dentro, adaptándonos a lo  de fuera”.

 

Ideas claras

La pasarela instalada en el Centro Niemeyer de Avilés (Asturias) acogió el pasado 8 de marzo la ceremonia de los Premios Nacionales a la Moda para Jóvenes Diseñadores en donde Ana Gil recibió el título que le acredita como mejor diseñadora novel de Castilla y León 2013.

A pesar de su corta trayectoria, no duda en defender un mundo tratado en numerosas ocasiones de superficial y que en la actualidad corona la cresta de uno de los campos más influyentes en las redes sociales, el conocido como movimiento ‘fashion blogger’. Mientras recuerda cómo la moda ha sido tratada como algo complementario y sin necesidad por ser externa al cuerpo, la diseñadora incide en su importancia a la hora de conseguir un trabajo,  de  conocer  nueva  gente o de  viajar. “No nos engañemos”.

Foto de Agilbarreno tras el desfile en el Centro Niemeyer

Sí reconoce los problemas que en numerosas ocasiones conllevan la proyección de modelos extremadamente delgadas hacia la juventud. “No defiendo el uso de  mujeres famélicas como maniquí, defiendo el  gusto  de  una  época  y  cada  época  trae  sus   problemas”, subraya para remontarse a los estereotipos de principios de siglo XX en el que se formó el ideal de la “chica Gibson” de pecho erguido, caderas anchas y nalgas sobresalientes. “Los desfiles eran una pasarela de mujeres con volumen y quien era delgado no era bello”, insiste.

En cuanto a la opinión creada a través de los conocidos como ‘fashion bloggers’, Ana Gil, considera que se han convertido en “herramientas básicas en la comunicación, marketing y promoción de firmas”. Con ello, da la bienvenida a las opiniones siempre que sean con fundamento puesto que no dejan de ser clientes a través de los que el diseñador intenta crear contenido para su marca. “La profesionalización la decide cada uno según los temas que comente y las referencias que haga”, comenta.

 

Impulso en la red

Consciente de la importancia que juegan en la actualidad las redes sociales y plataformas que ofrece Internet, Ana Gil, participa en la actualidad en el concurso ‘Fanstylers’, primera plataforma española de ‘crowfunding’ de moda, en la que diseñadores y clientes colaboran para lanzar productos bajo demanda y en la que los bocetos más populares pueden acabar lanzándose si consiguen el apoyo suficiente por parte de los participantes a través de un concurso en Facebook, que puede votarse hasta el 31 de julio.

“El diseñador consigue lanzar colecciones de éxito y el cliente accede a productos novedosos, explica la diseñadora segoviana quien presentó la colección ‘Out Katharma’, basada en un concepto social, reivindicando una acción colectiva. Se trata de una “catarsis de la historia como fin de una purificación común. Un choque visual que pretende la liberación de una realidad”, señala.

Sus piezas recrean figuras y cortes centrípetos con punto de fuga hacia el exterior del cuerpo. Volúmenes que salen de las costuras y nos envuelven, plisados soleil en organdí aguado, el trance flúor de tafetán acrílico, plata de luz en satén con acabado efecto piel, en un ambiente actual oscuro de satenes negros.

Gil considera “fundamental” el apoyo en este tipo de plataformas porque es una apuesta clara a la promoción y divulgación de nuevos talentos de la moda de España. En este sentido, confia en sus fuerzas y en la capacidad viral de una “generación arraigada a la tecnología” para crear unas expectativas que pasan por la expansión de su trabajo y el reconocimiento por parte del público. “Es hora de romper a través de la viralidad que nos brindan las redes sociales”, concluye.

Foto de Agilbarreno