Agentes de la Comisaría Provincial del Cuerpo Nacional de Policía de Segovia detuvieron a una mujer de 18 años y nacionalidad española por intentar introducir estupefacientes en el Centro Penitenciario de Torredondo (Segovia) en el transcurso de una comunicación bis a bis que tenía con un familiar.

La mujer, acusada de un presunto delito contra la salud pública, fue sorprendida cuando se encontraba en la sala de espera del centro. Según explicaron a través de un comunicado fuentes de la Subdelegación del Gobierno a Segoviaudaz.es, la actitud de la joven hizo sospechar al personal de acceso quienes, al confirmar que llevaba oculta la droga, lo comunicaron a la Comisaría Provincial de Segovia.

Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Nacional, que procedieron a la detención de esta persona, así como a la aprehensión de la sustancia estupefaciente que portaba, y que consistía en tres bellotas de hachís y tres bolsas que contenían un total de 360 pastillas, así como algunos trozos de hachís y pastillas.

Asimismo, efectivos policiales de la Comisaría de Segovia detuvieron a un varón de 41 años, como presunto autor de una simulación de delito. La investigación se inicio a raíz de la denuncia formulada por esta persona, en la que manifestaba haber sido objeto de un robo con violencia e intimidación por parte de tres jóvenes que le abordaron cuando se encontraba en una plaza de esta capital. Según la versión del denunciante, tras agredirle físicamente le sustrajeron un teléfono móvil y una pequeña cantidad de dinero.

Tras las investigaciones realizadas por efectivos de la Policía Nacional de Segovia se determinó que los hechos no habían ocurrido, y que el detenido había falseado deliberadamente lo declarado al hacer la denuncia en la Comisaría.

La Policía Nacional señala la inconveniencia de realizar este tipo de denuncias falsas, que pueden tener consecuencias penales negativas para los denunciantes, además de detraer efectivos y medios policiales en la investigación de delitos inexistentes, lo que podría perjudicar la investigación de casos de delincuencia real. Asimismo, las denuncias falsas contribuyen a incrementar las tasas de criminalidad de manera ficticia.