El Ayuntamiento de Valverde del Majano se hermanará con el de Gisborne, en Nueva Zelanda, con un acto que tendrá lugar el próximo 28 de diciembre. Le darán oficialidad el alcalde de Valverde, Rafael Casado, y el de Gisborne, Meng Foon. El hermanamiento se produce después de que se descubriera la relación que une a las dos regiones. Una tribu maorí de aquellas tierras, conocidos como los Paniora, comparte un mismo antecedente dado que un vecino de Valverde emigró hace unos 200 años y se instaló en aquellas tierras, donde creó una extensa familia que hoy supera los 13.000 miembros.

La importancia que los maorís dan a sus a sus orígenes, a sus tradiciones y sus antepasados ha permitido que todos los descendientes de Manuel José Frutos Huerta estén en contacto a través de sus árboles genealógicos. A pesar de encontrarse muchos de ellos repartidos por todos los países del planeta, mantienen actualizada su vinculación mediante internet y correos electrónicos.

La presencia de los vecinos de Valverde estos días hará además que sean los primeros españoles en ver el nuevo año, ya que Nueva Zelanda es el primer país donde amanece, concretamente doce horas antes que en las costas españolas.

 

El hermanamiento más alejado del mundo

Se trata del hermanamiento más largo del mundo, pues concretamente une a los poblaciones situadas en los dos lados del planeta, en las antípodas. Curiosamente España y Nueva Zelanda son de los pocos casos en el planeta que tienen antípodas terrestres, pues la mayoría de los países coinciden con aguas oceánicas.

Un trabajo documental permitió descubrir la relación entre los dos países y desde entonces las relaciones se han reforzado. En concreto, sus Majestades los Reyes visitaron el año pasado este país y en su agenda incluyeron una jornada para visitar a los Panioras. En ella hizo referencia concreta al emigrante “segoviano” como lazo inicial entre los dos países.

Además, Valverde del Majano recibe con frecuencia la visita de turistas neozelandeses que quieren conocer la localidad de origen de sus ancestros. Igualmente se ha puesto de manifiesto en aquel país la influencia que pudo tener la península ibérica en su repoblación, algo que se atribuye oficialmente al holandés Abel Tasmán; pero que está en revisión, pues no se descarta que navegantes españoles o portugueses llegaran antes a aquellas costas.

 

Oportunidades de negocio

Todos estos hechos están ayudando a impulsar una nueva relación entre los dos puntos del Planeta. Se está creando un nuevo turismo, el de localización de las antípodas exactas de un territorio, una vivienda, una iglesia, un ayuntamiento… Es habitual encontrar personas con GPS para localizar puntos concretos. En España resulta más fácil por ser terreno menos agreste que el neozelandés.

También se está comprobando en Nueva Zelanda y en España un creciente interés por aprender el idioma castellano y el inglés respectivamente. En aquel país ha subido de forma especial la demanda de clases de español, lo que hace que se impulse también el turismo idiomático.

Dadas las características de ambos países, también resultan alentadoras las posibilidades de intercambio económico y comercial entre ambos lados del mundo. A pesar de estar situados en latitudes opuestas, las geografías son diferentes, el nivel social es similar, y la climatología resulta precisamente la opuesta por tratarse de la inversa estación del año. La existencia de miembros de la familia Paniora por todo el mundo también puede contribuir a que España sea mucho más conocido y una referencia de lo que lo ha sido hasta ahora.