El Ayuntamiento de Real Sitio de San Ildefonso ha declarado no apta para consumo el agua de La Granja de manera temporal, a excepción de la de Caserío de Urgel y el núcleo de población de Valsaín según ha publicado la agencia de noticias Ical.

Según anuncia a través de un bando difundido desde su página web con fecha 25 de septiembre, los servicios farmacéuticos oficiales de Salud Pública de Segovia le han remitido un informe, elaborado a petición del propio Consistorio a través de su concesionaria, que advierte de “un crecimiento anómalo de algas en el pantano del Pontón Alto que ocasiona alteraciones en el color y sabor del agua”.

En este sentido, el Ayuntamiento añade que los servicios farmacéuticos oficiales consideran que la declaración del agua como no apta para el consumo debe mantenerse “hasta que las características de la misma sean aceptables y se conozcan los resultados de los análisis”, ya que desde el día 20 de septiembre se ha producido un bombeo del agua procedente del Pontón Alto por parte de Patrimonio Nacional al embalse del Mar, “cuya toma de captación se ha ordenado suprimir inmediatamente por los servicios de salud, habiendo cesado dicho bombeo”.

Por ello, y “atendiendo a las indicaciones de dichos servicios”, insiste el Consistorio granjeño, “se pone en conocimiento de la población que el agua mantendrá la consideración de no apta hasta la emisión de un nuevo bando”; a la vez que informa de la puesta a disposición de la empresa concesionaria, Aquagest, a través de su oficina, su teléfono de servicio (921472291) y su página web “para informar y dar cuantas explicaciones y recomendaciones sean precisas”.

El problema de La Granja se produce semanas después de que el Ayuntamiento de Segovia reconociera el mal sabor y olor del agua por la proliferación de algas precisamente en el Pontón Alto, del que también se abastece la capital. No obstante, en este caso se mantiene la consideración de potable, de acuerdo con resultados de los “análisis periódicos” que se han realizado en estas fechas, señala Ical.

El Consistorio capitalino decidió entonces mezclar agua del Pontón Alto con la de Puente Alta (Revenga) y ya el 19 de septiembre la concejala de Medio Ambiente, Paloma Maroto, valoraba que la situación había mejorado, puesto que la proporción era de un 20 por ciento de agua procedente del primer embalse y un 80 por ciento del segundo.

Aquel mismo día, la edil comunicó que el Ayuntamiento de Segovia, a petición del grupo municipal de Izquierda Unida, solicitaría información a la CHD “por si tiene algo que ver” la proliferación de algas en Pontón Alto con “algún posible vertido” de la estación depuradora de aguas residuales de La Granja, extremo que al menos de momento no se ha confirmado.

En cualquier caso, el Ayuntamiento de Segovia mantiene la consideración del agua de la capital como potable y la previsión de que en próximos días el problema del mal olor y sabor desaparezca, atenuado también por la bajada de temperaturas que se espera a partir de mañana, concluyen desde Ical.