EL Ayuntamiento de Segovia se ha adherido a la declaración de la Junta de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación respecto a la falta de financiación del nuevo Campus de Segovia. El apoyo a la universidad segoviana se debe, como explica Pedro Arahuetes a la necesidad de que el campus segoviano sea considerada uno más dentro de la Universidad de Valladolid por parte de la Junta. «se nos tiene que tratar igual que a cualquier otra ciudad de la UVA».

El Alcalde de Segovia explica así el incuplimiento por parte del Consejero de Educación de la Junta de una de las propuestas que había hecho en Segovia de continuar con las obras del campus. «no sólo no la hay sino que encima no tenemos un calendario para saber cuando se va a hacer y lo peor, si se va a hacer», comenta.

Las obras de la primera fase del Campus de Segovia, que serán finalizadas en mayo de 2011, no tienen aseguradas la continuidad hacia la segunda fase ya que a la vista del Proyecto de Ley de Presupuestos Generales de la Comunidad de Castilla y León para el año 2011 no se contempla ninguna partida destinada a la construcción de esta segunda fase.

El manifiesto firmado hace hincapié en el hecho de que desde hace más de doce años, la comunidad universitaria de Segovia viene denunciando la precariedad de las instalaciones en las que se presta el Servicio Público de Educación Superior. Con la primera fase sin concluir la segunda solo servirá para acentuar el problema de dispersión que ahora padecen.

Por otro lado, explican que la pertenencia al Espacio Europeo de Educación Superior, hace que el cambio en el método docente obligue a proporcionar al alumno otros espacios de trabajo diferentes al aula de las que ahora carecen; y por es por ello que cuando los mecanismos de control de calidad empiecen a funcionar, el Campus de Segovia correrá el peligro de desaparecer. 

Para finalizar exigen la inclusión en los Presupuestos autonómicos para 2011 de una partida específica para la construcción de la segunda fase del Campus de Segovia de la Universidad de Valladolid; la publicación de un calendario de actuación que establezca fechas concretas para la construcción de la segunda fase del Campus; el fin de las indiferencias respecto a la necesidad de la existencia de un Campus Universitario Público en Segovia y por último,  el compromiso por parte de todos los responsables políticos de Castilla y León para que el Campus de Segovia se convierta en realidad.