La Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León pide la máxima prudencia y precaución a la hora de realizar operaciones de siega y recogida de cosecha, tras producirse en los últimos días varios incendios de escasa importancia en puntos de la provincia vinculados a estos trabajos.

Estos incendios los provocan las chispas originadas por la fricción contra el suelo de los elementos de corte utilizados en la siega, que inician un foco que se extiende de manera más o menos significativa, con la amenaza consiguiente para los recursos naturales de la zona en la que se producen.

En este sentido, los manuales de prevención indican que en los terrenos agrícolas localizados en el monte y en la franja perimetral de 400 metros, deberá estar presente, al menos, una persona que se debe mantener alerta mientras se esté realizando la cosecha, controlando con atención las pasadas del tractor o cosechadora por si se inicia un fuego. Contará también con medios de extinción para controlar el inicio de cualquier posible conato que se pueda originar.

En concreto, deberá contar con un mínimo de dos mochilas extintoras cargadas de agua y dos batefuegos. Por otro lado, se recomienda también reducir la velocidad de avance del tractor en terrenos pedregosos o con pendiente y elevar la plataforma de corte, además de realizar la siega o cosecha avanzando en contra del viento y aprovechando las horas diurnas de menor calor.