La Junta, a través de la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria de Castilla y León, ha elaborado y difundido 50.000 folletos y 1.000 carteles informativos con recomendaciones para que los cazadores disfruten de la actividad cinegética con la mayor seguridad sanitaria. Así, el Ejecutivo autonómico pone, un año más, a disposición de los ciudadanos información para que disfruten del consumo de carnes procedentes de caza silvestre.

Asimismo, los 50.000 dípticos y 1.000 carteles informativos recogen las correctas prácticas higiénico-sanitarias a observar tanto durante la caza como a la hora de manipular estos alimentos. La carne obtenida a través de la actividad cinegética puede ser destinada al autoconsumo por parte de los propios cazadores o comercializada previo paso por una sala de manipulación específica, en la que los veterinarios verifican su aptitud para el consumo humano.

En esta guía, la Agencia recoge buenas prácticas y usos a seguir en relación con las carnes de caza, ya sean éstas de caza mayor o menor. Así recuerda que la caza debe consumirse sólo tras su inspección veterinaria, especialmente, si se ingiere como embutido. En el caso de animales que pueden transmitir la triquinosis, como los jabalíes, indicó que se deberán recoger muestras de diversas partes de cada animal para su análisis por un veterinario.

“Hay que evitar la manipulación de animales muertos, enfermos o con comportamientos no naturales, poniéndolo en conocimiento de la autoridad competente. Siempre hay que ponerse guantes en el desuello y en la posterior manipulación de los animales, hasta que éstos estén cocinados. En el caso de las liebres, la utilización de guantes y mascarillas ha de ser aún más estricta, ya que pueden transmitir la tularemia. No dé vísceras crudas a tu perro, puede transmitir enfermedades. Ha de evitarse la ingesta de agua no controlada sanitariamente, indicó la Junta.